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Incendio en Vox: el líder en Castilla y León, Juan García-Gallardo, dimite abriendo una crisis a Abascal
El que fuera vicepresidente de la Junta, candidato y ahora portavoz de la formación se marcha "por discrepancias con la dirección nacional": "entré en un proyecto unido y ancho y eso ha cambiado".
Santiago Abascal con Juan García-Gallardo
Incendio para Santiago Abascal justo cuando las perspectivas electorales de Vox están creciendo. El que fuera candidato de Vox en Castilla y León, vicepresidente de la Junta -hasta la ruptura del gobierno- y portavoz, Juan García-Gallardo, ha dimitido de todos sus cargos en Vox en Castilla y León y deja su escaño yéndose de la política “por discrepancias con la dirección nacional”.
Juan García-Gallardo, el primer líder autonómico que entró en un gobierno con el PP, explica su decisión en que “entré en un proyecto unido, pero ancho, en el que existían y cabían pluralidad de liderazgos y carismas. Esa situación ha cambiado. La dirección del partido ha ido ocupando cada vez más espacios en detrimento de los demás”, según explica en una carta que ha enviado.
El ya dimitido Juan García-Gallardo indica que "el intento por acabar con las oligarquías dentro de los partidos es una quimera, una acción estéril que sólo conduce a la melancolía. En lo que no cabe el conformismo es en la exigencia de una conducta ética a quienes integran las oligarquías que gobiernan los partidos políticos, en nuestro caso, Vox". Es decir, acepta que haya una dirección pero cuestiona su ética.
"Fui educado para no caer en fanatismos ni idolatrías. También aprendí en mi casa que los conflictos era preferible resolverlos de manera pacífica y discreta, siempre que fuera posible", argumenta Juan García-Gallardo, que añade que "he canalizado todas mis discrepancias con las decisiones de la dirección del partido, cuando han aflorado, con el mayor nivel de reserva posible".
El ya ex líder en Castilla y León, Juan García-Gallardo apela al honor para dejar su cargo, citando que "fue Tomás Moro quien dijo que si el honor trajese cuenta, todo el mundo sería honorable", indicando que "pero, en cuestiones de conciencia no cabe el cálculo, solo la acción firme y desinteresada, con respeto a las normas, especialmente para quienes pudiera parecer que no merecen ese amparo", así que opta por "renunciar a mi cargo como portavoz de Vox en las Cortes de Castilla y León, al acta de procurador y mi pertenencia al Comité Ejecutivo Nacional, volviendo a mi condición de afiliado raso y retomando mi actividad profesional privada como abogado".