El PP mete el dedo en la llaga: ¿María Jesús Montero castigada por Sánchez tras sus excesos verbales?
Después de una semana en la que se ha visto envuelta en dos polémicas (menosprecio a la presunción de inocencia por el caso Alves y ataque a las universidades privadas), será Carlos Cuerpo quien lleve las conversaciones con los diferentes grupos parlamentarios sobre los aranceles de Trump.

María Jesús Montero interviene durante una sesión de control al Gobierno ante la mirada de Pedro Sánchez.
María Jesús Montero siempre ha alerdeado de ser una política combativa pero de un tiempo a esta parte y dada su función de cara visible del Gobierno de Pedro Sánchez, la vicepresidenta segunda se ha convertido en foco de polémicas y problemas. Antes, posiblemente, ese puesto lo ocupaba una Yolanda Díaz que ha sido relegada a la par que su formación, Sumar, ha ido perdiendo peso dentro y fuera del Ejecutivo de coalición.
Esta semana ha sido una de las más agitadas para la también ministra de Hacienda. Especialmente por dos polémicas: su opinión acerca de la absolución de Dani Alves menospreciando un concepto básico de Derecho como es la presunción de inocencia y su ataque (conjunto junto al de su jefe Sánchez) a las universidades privadas. Todo ello sin olvidar sus frentes abiertos desde Andalucía desde que es secretaria general del PSOE en estas tierras. Por ejemplo, un caso de sobresueldos de su época de consejera que ahora le vuelve como un boomerang.
En el caso de la absolución del exfutbolista de la agresión sexual de la que se le acusaba por falta de pruebas, Montero criticó abiertamente la decisión, echando por tierra la presunción de inocencia. No solo la oposición sino asociaciones de jueces y fiscales se lanzaron contra la ministra, causando un importante revuelo. Tal fue así que desde Ferraz, sede del PSOE, aseguraron que quizás se podía haber expresado de otra manera. Eso de puertas para dentro. De puertas para fuera, protección de una de sus mujeres fuertes desde la sala de prensa tras el consejo de ministros. Montero acabó pidiendo perdón tras la presión (tarde y mal).
Carlos Cuerpo llevará las conversaciones por los aranceles de Trump
Ahora un nuevo asunto aparece en el escenario político patrio: los aranceles de Trump a Europa. Una cuestión en la que posiblemente todos los partidos salvo Vox estén en contra. El Gobierno va a iniciar una ronda de conversaciones con todas las fuerzas parlamentarias (excluyendo de nuevo, todo hace indicar, a los de Santiago Abascal) y el encargado de hacerlo será Carlos Cuerpo, ministro de Economía y Comercio.
Un detalle que no han dejado pasar desde Génova 13 para meter el dedo en la llaga de un convulso Ejecutivo y poner encima de la mesa la posibilidad de que Montero haya sido "castigada" por los excesos verbales de los últimos días. Quizás demasiado tiempo en el ojo del huracán para los intereses del presidente del Gobierno, que intenta sobrevivir día a día y demasiados problemas tiene delante.
Fuentes populares sugieren que este desplazamiento podría estar relacionado con las reciente polémicas protagonizada por Montero. "¿Le habrá pasado factura su fin de semana de excesos verbales?", se preguntan desde el PP, recordando que la vicepresidenta tuvo que pedir disculpas días después de sus declaraciones.