CONSTRUIR UN AVE EN TEXAS
El Gobierno intenta tapar el fracaso de Carlos Cuerpo en su viaje a EE.UU: Renfe pierde un contrato de 5.000 millones
A pesar de que el Ejecutivo intenta vender la visita al país norteamericano del ministro como un éxito, la realidad es que la administración Trump le ha comunicado que cancelan un contrato millonario para construir un AVE en Texas que iba a recaer en la empresa ferroviaria española.

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, durante una sesión de control al Gobierno en el Senado.
Mientras el Gobierno español intenta maquillar la visita del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, a Estados Unidos como un éxito diplomático, la realidad es muy distinta, especialmente por un detalle: Renfe ha perdido uno de los contratos internacionales más ambiciosos de su historia. Un revés de más de 5.000 millones de euros (será lo que deje de ingresar España por ello) que el Ejecutivo ha tratado de esconder tras una narrativa y un relato edulcorado.
Desde Moncloa describían la visita con palabras y términos como "cordialidad", "puertas abiertas" y "negociaciones constructivas" entre Cuerpo y el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent. No dudamos que en algunos puntos la tensa relación entre las dos administraciones (más tensa aún por las críticas de Sánchez a Trump estos meses tras ser elegido presidente y su reciente viaje a China) haya avanzado, pero la realidad con el caso del contrato de Renfe es dolorosa.
Washington castiga a España por su doble juego con China
Estados Unidos ha decidido retirar el respaldo financiero y político al proyecto del tren de alta velocidad que debía conectar Dallas y Houston, en el Estado de Texas. Un contrato en el que Renfe preveía ingresar más de 6.000 millones de dólares (unos 5.200 millones de euros) hasta 2042. La decisión se justifica en motivos técnicos, aunque el contexto político no se puede ignorar: la reciente visita de Pedro Sánchez a China, y su tibieza hacia el régimen de Xi Jinping no han sentado nada bien al otro lado del Atlántico.
El propio Departamento de Transporte de EE.UU. ha dejado claro que considera el proyecto "una empresa arriesgada para el contribuyente" y "poco realista", y ha ordenado la rescisión de la subvención de 63,9 millones de dólares. Un golpe directo no sólo a Renfe, sino a toda la estrategia internacional del Gobierno de Sánchez, que confiaba en este contrato como ejemplo de su “peso creciente” en la escena global.

El AVE Madrid-Murcia decorado con la bandera de España.
El proyecto del AVE texano, que iba a ser el primero de alta velocidad en EE.UU., parecía una gran oportunidad para la ingeniería y la tecnología ferroviaria españolas. Pero desde su firma en 2021, las dificultades no han cesado. La salida del consejero delegado de Texas Central, Carlos Aguilar, en 2022 ya fue una señal de alarma. Ahora, el golpe final llega en forma de retirada total de apoyo federal.
Washington considera que si el sector privado quiere mantener el proyecto, deberá hacerlo sin ayudas públicas. El mensaje es claro: Estados Unidos no va a financiar un tren que no considera viable. Tampoco ayuda que su ejecución está en manos de una empresa española mientras el Gobierno de Sánchez coquetea con Pekín.
No solo el golpe de Renfe: más gasto en Defensa y menos 'tasa Google'
Como si fuera poco, tras la reunión entre Carlos Cuerpo y Scott Bessent que duró unos 45 minutos, y tal y como hemos contado esta mañana en ESdiario, el Gobierno norteamericano publicó un duro comunicado en el que se exige a España mayor compromiso militar dentro de la OTAN y la eliminación del impuesto digital conocido como “tasa Google”, que EE.UU. lleva años criticando. Se trata de un impuesto que algunos países, como España, aplican a grandes empresas digitales (Google, Amazon, Facebook...) por los ingresos que generan en su territorio. Se les cobra por ganar dinero con usuarios locales, aunque no tengan oficinas físicas aquí.
Preguntado por las declaraciones de Bessent —quien alertó que acercarse a China es como “cortarse el cuello”—, Carlos Cuerpo aseguró que la conversación había sido “abierta y franca”. Algo que han puesto en duda desde el Partido Popular, destacando estos aspectos negativos y calificándolos como un "nuevo toque de atención" por parte de la administración Trump.

Para el líder de los populares, esta es otra muestra de que Sánchez "divide en España y fuera resta", aprovechando para insistir en que España "debe esforzarse" para "mantener el vínculo transatlántico, defendiendo con firmeza nuestros intereses".
Y es que finalmente, lo que iba a ser un viaje de acercamiento, se ha convertido en el símbolo del aislamiento internacional del Gobierno de Pedro Sánchez y un golpe para Renfe, que pierde un contrato multimillonario.