El 'pobre' Sánchez, de mal en peor: del "son las cinco y no he comido" al "no hemos dormido mucho" por la Flotilla
El presidente del Gobierno confiesa que no pudo dormir muchas horas al estar pendiente de lo que sucedía con el convoy encabezado por Greta Thunberg y para colmo, durante la mañana conocía que Begoña Gómez será juzgada por un juzgado popular en relación a cinco delitos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece ante los medios de comunicación para hacer balance del curso político, a 28 de julio de 2025.
Ser presidente del Gobierno debe ser duro. Eso es innegable. Y más si semana tras semana (siendo generosos) te despiertas con más problemas judiciales que afectan a personas de tu entorno más directo o indirecto. Mujer, hermano, fiscal general, Ábalos, Santos Cerdán, etc. Quebraderos de cabeza con los que tiene que lidiar el presidente del Gobierno de la historia de España con más problemas de este tipo. Por si fuera poco tiene que aparecer un grupo de activistas que se empeñan en ir a Gaza por mar para llamar la atención como forma de protesta por los ataques de Israel al pueblo de Palestina.
Pedro Sánchez mandó, henchido de orgullo, al buque 'Furor' de la Armada para escoltar y proteger a la famosa Global Sumud Flotilla. Noticia celebrada por los tripulantes y la izquierda de nuestro país hasta que se dieron cuenta de que todo era propaganda política. La protección duraría hasta que entraran en zona en que pudieran entrar en conflicto con Israel a pesar de que siguieran siendo aguas internacionales. De ahí en adelante, allá cada uno con lo suyo. Un asunto que ha traído otro problema a las puertas de Moncloa y dentro de ellas: Sumar, su principal socio, cada vez está más quemado.
Pues bien, la Flotilla siguió avanzando sin la protección de Sánchez pero con sus advertencias (y las de Israel) hasta que, para sorpresa de nadie, fueron detenidos por las autoridaes israelíes. Pobres Greta, Ada y compañía. Eso debió pensar el mismo Sánchez, que con cara compungida y muy afectado por los acontecimientos ha confesado que no ha pegado ojo pensando en sus compatriotas y el resto de acompañantes. Tras el "son las cinco y no he comido" llega el "esta madrugada no hemos podido dormir mucho".
Y para colmo, el desayuno se le ha atragantado con otra noticia judicial relacionada con su esposa: el juez Juan Carlos Peinado ha determinado que Begoña Gómez se siente también en el banquillo junto al empresario Juan Carlos Barrabés para responder ante un jurado popular también por presunto tráfico de influencias, corrupción en los negocios y apropiación indebida en el caso del software de la Universidad Complutense. Otro disgusto. Es, de hecho, la segunda vez que el magistrado remite a Gómez al veredicto ciudadano, pues ya lo había hecho en la pieza separada por la supuesta malversación vinculada a su asistente en Moncloa.
Pero, como dice el dicho, "no querías caldo, pues toma dos tazas". También se le ha atragantado la cena con otro auto del juez Peinado en el que vincula por primera vez de manera directa a Sánchez con los presuntos delitos de su esposa. Considera “fundamental” el vínculo personal entre el presidente del Gobierno y su esposa en los presuntos delitos por los que ella está siendo investigada
La esposa de Pedro Sánchez tendrá así que someterse al juicio de un jurado popular, lo que priva al Gobierno y al PSOE del argumento del ‘lawfare’ en caso de una eventual condena, al ser el propio pueblo quien emita la sentencia. Y es que el destino judicial de la primera dama ya no depende de los pasillos de la Moncloa ni de los discursos de su marido, que va de mal en peor.