caso koldo
El juez frena a Koldo: no le devuelve los móviles porque hay demasiado que esconder
El Supremo rechaza devolver a Koldo García los teléfonos incautados en la operación Delorme.

Koldo García llega al Supremo
Golpe judicial para Koldo García, el exasesor de Ábalos convertido en símbolo de la corrupción socialista. El juez del Supremo ha dejado claro que los móviles seguirán bajo custodia policial porque el material aún está siendo procesado. “La cantidad de información lo impide”, señala en su resolución, advirtiendo además que los terminales podrían contener datos sensibles aún sin revisar.
La defensa de Koldo, representada por Leticia de la Hoz, había pedido su devolución alegando “indefensión”. Aseguraba que los móviles incluyen mensajes que demostrarían que cuando hablaban de “papel” no se referían a dinero. Pero el juez no ha mordido el anzuelo: recuerda que todos los indicios relevantes ya están en los informes de la UCO y que nada de lo que se le imputa al investigado es desconocido para su defensa.
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65 millones de páginas y un archivo explosivo
El magistrado subraya el volumen colosal del material intervenido: si se imprimiera, equivaldría a 65 millones de páginas. Esa cifra refleja no solo la magnitud del caso, sino también las precauciones con las que actúan los investigadores para no comprometer la cadena de custodia.
El juez añade que ni siquiera se ha podido entregar la copia clonada de los terminales a las partes, ya que no se ha logrado separar aún el contenido personal del relevante para la causa. Traducido: los móviles siguen siendo una mina abierta de información comprometida.
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El caso que salpica a Ábalos
Koldo García está imputado por corrupción, cohecho y tráfico de influencias, acusado de haber cobrado comisiones a cambio de contratos públicos durante la pandemia. En el centro del escándalo asoma también José Luis Ábalos, exministro de Transportes, que intenta sin éxito desvincularse de su antiguo hombre de confianza.
La operación Delorme no solo ha destapado el rastro del dinero: ha puesto sobre la mesa una trama política que amenaza con convertirse en una bomba para el PSOE y para el propio Gobierno.
El caso que salpica a Ábalos
El caso Koldo ya trasciende los tribunales. Es el reflejo del desgaste ético del sanchismo, de una red de poder donde las influencias, los contratos y las comisiones se mezclan sin pudor. El juez, por ahora, mantiene cerrada la puerta a devolver los teléfonos.
Porque en esos móviles puede estar, literalmente "la clave de toda la trama".