caso koldo
Koldo se aferra a su pensión mientras el ‘caso Ábalos’ sigue sacudiendo al PSOE
El exasesor del exministro socialista alega que no puede huir porque vive de una pensión y pide vender sus bienes para subsistir

Koldo García y José Luis Ábalos
Koldo García vuelve a ser noticia. El exasesor de José Luis Ábalos, convertido en uno de los rostros más incómodos para el PSOE, ha defendido ante la Justicia que no existe riesgo de fuga en su caso porque su única fuente de ingresos es una pensión. Una declaración que, lejos de calmar las aguas, reaviva la imagen de decadencia y descomposición que el llamado caso Koldo ha dejado en el entorno socialista.
Según ha trascendido, García ha pedido incluso autorización para vender algunos de sus bienes, alegando que necesita liquidez para mantenerse. Una justificación que contrasta con las acusaciones que pesan sobre él por su presunta participación en la trama de comisiones derivada de contratos públicos durante la pandemia.
El exasesor intenta así presentarse como un hombre arruinado, sin capacidad de escapar, mientras su nombre sigue ligado al escándalo que salpica de lleno al PSOE y que ha terminado por hundir la carrera política de Ábalos, apartado de la primera línea por decisión del propio Pedro Sánchez.
El PSOE en apuros
Dentro del partido, el caso se considera una “herida abierta”. En Ferraz intentan pasar página, pero el eco de las comisiones millonarias y las sospechas sobre el manejo de fondos públicos siguen golpeando la credibilidad del Gobierno. Cada nueva noticia sobre Koldo reaviva el recuerdo de un episodio que muchos en el PSOE desearían borrar del mapa.
Mientras tanto, la oposición aprovecha cada movimiento judicial para insistir en el “doble rasero” del Ejecutivo, recordando la promesa de “tolerancia cero con la corrupción” que el presidente Sánchez proclamó al llegar al poder.
España
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Enrique Martínez Olmos
Un caso polémico
Koldo García, que asegura depender únicamente de su pensión, se ha convertido en un símbolo incómodo: el reflejo de cómo un colaborador menor terminó arrastrando a un exministro y dejando en evidencia la fragilidad del discurso ético del Gobierno socialista.
El caso Koldo no sólo se libra en los tribunales; también se juega en el terreno político, donde la sombra del escándalo continúa empañando la imagen del PSOE y desgastando la estrategia de Sánchez de llegar limpio a la recta final de la legislatura.