comisión de investigación del caso koldo
Junts tiene la oportunidad de demostrar su no a Sánchez: 55 minutos para interrogarle en el Senado
El BNG se desmarca del interrogatorio a Sánchez y denuncia el “uso partidista” del PP mientras Junts gana protagonismo en la comisión del Senado
Pedro Sánchez, y la portavoz de Junts, Miriam Nogueras, este 17 de junio.
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) ha decidido no participar en el interrogatorio al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, previsto para este jueves en la comisión del Senado que investiga las ramificaciones del caso Koldo. La formación gallega acusa al Partido Popular de convertir la Cámara Alta en un “instrumento de desgaste político” y en un “chiringuito partidista” con fines electorales.
La ausencia del BNG se suma a la del PNV, que también ha renunciado a intervenir al considerar que el foro “no busca esclarecer la corrupción, sino generar confrontación y titulares”. Ambas formaciones critican que el PP utilice su mayoría absoluta en el Senado para “imponer las reglas del juego” y controlar el desarrollo de la comisión.
Junts, el gran beneficiado del reparto de tiempos
De esta manera, Junts tendrá más tiempo, dentro de los 55 minutos que dispone cada grupo político en la cámara alta. Cabe recordar, que la formación de Puigdemont se encuentra dentro del GRUPO PARLAMENTARIO PLURAL en el Senado Junts per Catalunya-Coalición Canaria-Agrupación Herreña Independiente-Bloque Nacionalista Galego. Si las dos formaciones insulares no quieren pregutnar, dispondría de todo el tiempo para interrogar al Presidente del Gobierno.
La decisión responde al criterio del PP, que controla los tiempos de intervención en la comisión y que ha otorgado a Junts un bloque de preguntas más amplio que al resto de fuerzas minoritarias. En la práctica, este privilegio permitirá a los de Puigdemont utilizar el altavoz del Senado para medir sus fuerzas con el presidente del Gobierno y trasladar su discurso a la opinión pública.
Un Senado convertido en campo de batalla
Con las ausencias del BNG y del PNV, y con Junts acaparando mayor visibilidad, el PP consolida su control sobre una comisión que desde el inicio ha sido vista por la oposición como una herramienta de confrontación más que de investigación.
Sánchez, por su parte, acudirá al Senado decidido a minimizar el impacto político del caso Koldo y a defender la limpieza de su Gobierno, mientras los populares buscarán arrinconarlo con un interrogatorio diseñado para poner el foco en su entorno más próximo.
La sesión de este jueves se anticipa, por tanto, como un nuevo episodio de la batalla institucional entre Moncloa y Génova, con Junts en un papel destacado y las formaciones nacionalistas periféricas rehusando participar en lo que consideran “una escenificación partidista”.