El PP dicta 'sentencia' contra el Fiscal General tras la declaración de Lobato: "Esperamos que acabe condenado"
El juicio al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por la presunta revelación de secretos sobre la pareja de Isabel Díaz Ayuso se ha convertido en un campo de batalla político. Tras la declaración de Juan Lobato, fuentes muy próximas a Feijóo no esperan para lanzar su veredicto político.
El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, a su llegada a la segunda jornada del juicio contra su persona por presunta filtración de secretos del novio de Isabel Díaz Ayuso.
El juicio contra el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, se ha convertido en mucho más que un proceso judicial. Es, a estas alturas, un escenario político en el que cada palabra y cada gesto se interpretan como un movimiento estratégico dentro del tablero nacional.
La tercera jornada de vistas, celebrada este miércoles en el Tribunal Supremo, dejó claro que el caso de la presunta revelación de secretos sobre la pareja de Isabel Díaz Ayuso ya trasciende los tribunales. El Gobierno y la oposición, más que nunca, están intentando situar su antagónico argumentario ante la opinión pública: para el primero el FGE es inocente y, para el segundo, es culpable. A falta del veredicto judicial, el político ya está hecho.
El turno de testificar correspondió este miércoles a Juan Lobato, exsecretario general del PSOE de Madrid, y a Pilar Sánchez Acera, actual número dos de la federación madrileña. Ambos comparecieron en un ambiente cargado de expectación, conscientes de que cada detalle de su relato sería leído políticamente.
Lobato admitió que Sánchez Acera le había advertido que estuviera “en guardia” porque el asunto de la pareja de Ayuso “iba a ir a más”. Una frase que, en medio del ruido político, resonó con fuerza. También explicó que el documento que utilizó en la Asamblea de Madrid era el mismo que ya habían publicado los medios, una decisión tomada —según dijo— por “prudencia”, al no conocer su origen.
El ex Secretario General del PSOE Madrid, Juan Lobato, atiende a los medios a la salida de declarar en el juicio al fiscal general del Estado en el Tribunal Supremo.
El socialista trató de marcar distancia con la polémica, subrayando que no tenía indicios de que la filtración proviniera de la Fiscalía: “No puedo decir que hubiera sospechas, yo lo que tengo es prudencia porque puedo interpretar lo que supone una cosa u otra y lo que consideré entonces es que no era prudente esa vía de actuación”. Intentó, asimismo, justificar que había “reiteradamente” preguntado por el origen del documento, pero que “no se me contestó”.
Lobato reconoció que fue Sánchez Acera quien le envió el mensaje con el pacto del novio de Ayuso revelado por la SER. Ella, según su testimonio, le animó a usarlo en la Asamblea, aunque con una advertencia significativa: debía tener “cuidado con los datos personales”.
España
Lobato insinúa que Moncloa y Ferraz estaban detrás de la filtración contra el novio de Ayuso: "querían máximo ruido"
Enrique Martínez Olmos
El PP cree que el FGE acabará condenado
Mientras tanto, el Partido Popular ya tiene un veredicto político. Desde Génova 13 ya se dictó ‘sentencia’: “Esperamos que sí”, asegura a ESdiario una fuente próxima a Feijóo al ser preguntadas si confiaban en que el FGE acabe condenado.
Los populares interpretan el caso como un símbolo de todo aquello que denuncian del Gobierno. “El escándalo que supone el caso del Fiscal General del Estado es una de las crisis más grandes que hemos vivido en democracia”, sostienen. Y añaden, en tono acusatorio, que “aquellos que venían presumiendo de combatir el lawfare son aquellos que utilizan la Fiscalía General del Estado con el fin de atacar a una rival política por medio de su pareja”.
Desde el PP no olvidan las palabras de Pedro Sánchez sobre el vínculo entre el Ejecutivo y la Fiscalía, y aprovechan el contexto para insistir en la supuesta instrumentalización de las instituciones. “Las declaraciones que hemos visto hoy por parte de Juan Lobato y Sánchez Acera no son más que un intento desesperado de lavarse las manos e intentar abandonar el barco por medio del ‘no sé’ y del ‘no me acuerdo’, pero que no van a evitar que el caso llegue hasta las últimas consecuencias”, sentencian las fuentes consultadas.
Queda poco. El próximo miércoles, 12 de noviembre, el propio García Ortiz deberá declarar ante el tribunal. Su comparecencia marcará un punto de inflexión: no solo para su futuro judicial sino también para un Gobierno que, contrariamente al PP, han dictado el ‘veredicto’ de que es inocente