corrupción
La Audiencia Nacional mete mano a la caja del PSOE e investigará los sobres a Ábalos y Koldo García
El juez Ismael Moreno acepta la petición del Supremo para abrir una pieza sobre los pagos en metálico en Ferraz e investigar la posible financiación ilegal de los socialistas

Sobre con el logo del PSOE y 900 euros en efectivo destinado a Ábalos
Al PSOE de Pedro Sánchez le siguen abriendo causas de presunta corrupción. La Audiencia Nacional ha acordado abrir una pieza separada para investigar los pagos en metálico realizados al exministro José Luis Ábalos y a su mano derecha, Koldo García, dentro del conocido caso de las mascarillas.
El juez Ismael Moreno, que instruye la trama de supuestas mordidas millonarias durante la pandemia, actúa tras recibir la documentación enviada por el magistrado del Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, que apunta directamente al exsecretario de Organización socialista, entonces Ábalos, y a su entorno más próximo como Koldo García que manejaba -pese a no tener cargo dentro del PSOE- la caja con dinero en efectivo.
En esa documentación se incluyen las declaraciones de varios testigos clave: Mariano Moreno, exdirector gerente del PSOE, Celia Rodríguez, empleada del partido, y Carmen Pano, empresaria implicada en los pagos y que dijo que había llevado llevado 90.000 euros a Ferraz. Además, figura un informe de la UCO del 8 de octubre, donde se analizan los movimientos de dinero y los presuntos pagos en efectivo vinculados al entramado.
El magistrado Ismael Moreno ha ordenado dar traslado de toda la información al Ministerio Fiscal y al resto de las partes personadas en la causa. La nueva pieza separada abre así un nuevo frente judicial que salpica de lleno a la antigua cúpula del PSOE y que amenaza con reactivar uno de los mayores escándalos de corrupción política de los últimos años.
El caso Koldo, que ya había sacudido los cimientos de Ferraz, se adentra ahora en un terreno aún más delicado: el dinero en efectivo, las cajas B y la financiación interna del partido. La Audiencia Nacional, esta vez, ha decidido mirar donde el PSOE no quería que nadie mirase.