ESdiario

congreso de los diputados

Feijóo acorrala a Sánchez con la corrupción y le acusa de convertir Moncloa en la "cloaca de Ferraz"

El presidente respondió tirando de Mazón y del ‘caso Almería’ para desviar el foco. La sesión de control se convirtió en un choque descarnado por el relato de la corrupción

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, en el Congreso.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, en el Congreso.Europa Press

Luis Sordo
Publicado por

Creado:

Actualizado:

La sesión de control de este martes dejó muy claro que el clima político no está crispado: está directamente abrasado. Alberto Núñez Feijóo entró al hemiciclo con el bisturí afilado y lo usó sin contemplaciones. Pedro Sánchez, fiel a su estilo, optó por devolver el golpe tirando de manual: desviar, señalar al PP y agitar el último caso que le sirve de parapeto.

Feijóo prende fuego a la tribuna: “La cloaca de Ferraz ya está instalada en Moncloa”

El líder del PP no se guardó nada. Ni una coma. Aprovechó el informe de la UCO que salpica a Santos Cerdán para desmontar el relato de supuesta ejemplaridad del PSOE. Y lo hizo dejando una de las frases más duras de la legislatura:

“La moción de 2018 no fue contra la corrupción, fue para la corrupción de su cuadrilla.”

Feijóo quiso dejar claro que el techo de gasto puede ser uno en los Presupuestos, pero en Ferraz, según su denuncia, “no hay techo, ni suelo, ni ventanas: solo agujeros por donde se escapa el dinero”.

Y remató:

“Haga lo que quiera con su partido, pero no convertirá a España en una cloaca.”

Un torpedo directo a la línea de flotación del presidente.

Sánchez, a la defensiva: presume de estabilidad y lanza humo con el ‘caso Almería’

Pedro Sánchez, visiblemente molesto, tiró del argumentario clásico: estabilidad, diálogo y resultados. El mantra habitual. Pero lo más llamativo fue lo que no dijo: no negó ni una sola de las acusaciones directas sobre las supuestas mordidas señaladas en el informe de la Guardia Civil.

En lugar de eso, optó por la maniobra de siempre: señalar al adversario.

“Lleva usted un año aplaudiendo a Carlos Mazón”, le reprochó, intentando arrastrar al PP al fango del ‘caso Almería’ tras la detención del presidente de la Diputación por presuntas irregularidades en contratos.

Sánchez repitió como un martillo pilón:

“Mire Almería, señor Feijóo. Mire Almería.”

Lo que no miró el presidente fue a Ferraz, ni a Cerdán, ni a las comisiones del 2% que Feijóo le exigía aclarar. Una sesión que certifica que la legislatura será una guerra sin tregua

La escena de hoy en el Congreso tiene un mensaje clarísimo: se acabaron los guantes, si es que alguna vez los hubo.

El PP se ve con oportunidad de desgastar a un Sánchez atrapado entre investigaciones policiales y casos incómodos. Y el PSOE, sin argumentos sólidos sobre su propio lodazal, seguirá usando cualquier expediente judicial ajeno como escudo político.

La legislatura no será una partida de ajedrez. Será una guerra de trincheras, y lo de hoy ha sido solo el primer cañonazo serio.

tracking