condena a garcía ortiz
Así defendía Pedro Sánchez al condenado fiscal general: del "es inocente" al "debéis pedirle perdón"
"Álvaro García Ortiz es inocente y más aún tras lo visto en el juicio", proclamaba hace sólo una semana el presidente del Gobierno, siempre en un apoyo cerrado que tras la condena del Supremo le deja totalmente desacreditado y a su Gobierno más tocado ¿y hundido?

El Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, saluda a Pedro Sánchez ante Begoña Gómez
La escena política española acaba de vivir un terremoto: el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha sido condenado por el Tribunal Supremo por revelación de secretos a multa, inhabilitación y pagarle 10.000 euros a Alberto González Amador. Y con él, cae también, aunque de momento solo en lo político, la credibilidad del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que durante meses le blindó con una defensa cerrada, vehemente y cada vez más difícil de sostener. Ahora, esa defensa se ha convertido en un boomerang que le golpea de lleno.
El presidente del Gobierno apostó todo su capital institucional en mantener al frente de la Fiscalía a un fiscal general del Estado que ya estaba acorralado por la Justicia. Y la sentencia a García Ortiz, firme y contundente, no sólo confirma los hechos, sino que deja a Pedro Sánchez en la posición más incómoda imaginable: defendió lo indefendible, cuestionó a quienes investigaban y desacreditó a quienes advirtieron del escándalo. Ahora, la realidad le ha pasado por encima a Pedro Sánchez.
España
EL FISCAL GENERAL CONDENADO: Pedro Sánchez recibe un golpe letal tras su apoyo
Enrique Martínez Olmos
Hace sólo una semana, Pedro Sánchez proclamaba en El País en portada a cuatro columnas que “el fiscal general del Estado es inocente, y más aún tras lo visto en el juicio”. Hoy esa afirmación queda como un monumento a la temeridad política. El juicio, lejos de exculpar a García Ortiz, ha terminado señalándolo sin margen para la duda. Y la sentencia confirma exactamente aquello que Sánchez trató de desacreditar: que la revelación de secretos no era un invento mediático, ni un ataque de la oposición, ni una conspiración judicial. Era un delito. Y ya ha sido condenado.

Portada de El País donde Pedro Sánchez proclama que el fiscal general es inocente
Pero la hemeroteca de Pedro Sánchez en defensa de Álvaro García Ortiz es extensa, como el enfado del presidente el pasado 19 de diciembre, cuando la Guardia Civil no encontró mensajes incriminatorios en el móvil del fiscal general de Estado tras su borrado total. Sánchez, indignado, lanzó su famosa pregunta al aire: “¿Quién va a pedir perdón al fiscal general del Estado?”. Ironías de la política, ahora muchos se preguntan exactamente lo contrario. ¿Quién va a pedir perdón al país por haber colocado a un condenado a la cabeza de la Fiscalía?