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La 'operación anti Charo' del Gobierno acaba en ridículo: "más denunciar a Paco Salazar y menos perseguir cómo hablamos"

La última ocurrencia del Ministerio de Igualdad, un informe para "erradicar la palabra Charo del lenguaje" a la hora de referirse a mujeres de izquierda, provoca entre la risa y la indignación: "tranquila hermana, no van las pulseras antimaltrato que la ministra está en lo importante"

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, y un prototipo de Charo

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, y un prototipo de Charo

Enrique Martínez Olmos

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Si el Gobierno de Pedro Sánchez y el PSOE no tuvieran suficientes fuegos con el caso de Paco Salazar y la ocultación de las denuncias de acoso sexual, los fallos en las pulseras antimaltrato o los escándalos con la prostitución, no han tenido mejor ocurrencia que echar más leña al fuego con una de esas prioridades en las deciden gastarse el dinero de nuestros impuestos: hacer un estudio para erradicar el término Charo de la sociedad, la palabra que se ha popularizado para referirse de forma irónica a las mujeres de izquierdas con discurso feminista progre o fans del sanchismo. Sí, cómo lo leen, un estudio para eliminar vocabulario como si estuviéramos en el 1984 de Orwell y el Gobierno pudiera prohibir cómo hablar. Pero esto sólo ha tenido el efecto contrario: la gente se ha lanzado a repetir la palabra Charo -y sus derivadas como charocracia o la Charia- y se ha tomado la última ocurrencia de departamento de Ana Redondo entre la risa y el esperpento.

De esta forma, el Ministerio de Igualdad que dirige Ana Redondo anunciaba su gran medida de la semana: el Instituto de las Mujeres comienza a monitorear el discurso misógino en Internet, añadiendo que "ya puedes leer el nuevo informe del Observatorio de la Imagen de las Mujeres, sobre el uso del término Charo en la cultura del odio", dejando a más de uno boquiabierto y sin saber si estábamos ante una cuenta oficial o ante una parodia o el sketch adelantado de José Mota del especial de Nochevieja, pues sorprendidos se preguntaban "¿en serio se gastan el dinero de nuestros impuestos en esto?", sí, en serio.

El estudio anti Charo del Ministerio de Igualdad de Ana Redondo que hasta señala a influencers como Wall Street Wolverine por decir "vivimos en una charocracia", tira de los clásicos sanchistas como calificar de "odio" cualquier opinión que no siga el dictado ideológico del PSOE y sus terminales, y hasta propone que el Gobierno pague influencers en redes sociales para la "despatriarcalización" de las mismas o se dedique a "vigilar las plataformas digitales". Ni Orwell lo hubiera descrito mejor. Pero como hemos señalado, sólo han conseguido que, como les apuntaban, "si querían erradicar el término lo mejor era dejarlo morir y lo que han hecho es promocionarlo para que todos lo repitamos hasta 2050".

La propia cuenta del PP contestaba con un meme en el que el PSOE mira a otro lado "con lo de Salazar" mientras de dedica a perseguir el término Charo. "Pues yo, desde ahora, le llamaré Ministerio de las Charos y a la ministra Charo Redondo", indicaba con ironía una persona al Ministerio de Igualdad de Ana Redondo, a la que le hacían la siguiente reflexión "¿Hay algo más de Charo que monitorear que sólo usemos en redes el lenguaje que le guste a una Charo?". Aunque la mayoría de las críticas respondían a que "cuando acabéis con las tonterías pagadas con dinero público, podéis comentar algo de lo de Paco Salazar o lo de las pulseras antimaltrato que no funcionan o la prostitución que consumían los ministros o del suegro de Pedro Sánchez" o "lo de decir Charo es gravísimo, no como lo de Paco Salazar con la bragueta bajada haciendo comentarios guarros ¿Dónde va a parar?". En definitiva, como dicen en las redes, "vivimos en una charocracia", si el Gobierno no te persigue por decirlo ahora, claro está. 

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