Defensa convoca al fin el pleno extraordinario de retribuciones tras año y medio de retraso
Las asociaciones ASFASPRO, AUME y UMT denuncian que Defensa incumple su propio reglamento al colar la propuesta de ATME en un pleno extraordinario solicitado hace 20 meses, mientras los 679 millones prometidos para subidas salariales y más efectivos siguen sin aparecer y los militares acumulan una brecha retributiva que los deja por detrás de Policía, Guardia Civil y la mayoría de ejércitos europeos.

La ministra de Defensa, Margarita Robles
El Ministerio de Defensa ha convocado finalmente el pleno extraordinario del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas, centrado en las retribuciones del personal, a petición de cuatro asociaciones profesionales con representación en el órgano (ASFASPRO, AUME, UMT y APROFAS). La reunión está prevista para el próximo 16 de diciembre.
En abril de 2024, esas mismas cuatro asociaciones, que agrupan a militares de las tres categorías (oficiales, suboficiales y tropa y marinería), solicitaron formalmente la celebración de un pleno extraordinario con dos únicos puntos: la discusión de una propuesta retributiva que adjuntaban y la explicación por parte del Ministerio de sus planes en materia de salarios.
El artículo 20.3 del reglamento del Consejo es claro: cuando el pleno extraordinario lo piden las asociaciones, el orden del día debe limitarse estrictamente a los asuntos incluidos en su solicitud.
Sin embargo, el Ministerio de Defensa ha decidido modificar unilateralmente ese orden del día e incorporar un nuevo punto procedente de la única asociación que no pidió la convocatoria, ATME. «Haciendo de su capa un sayo e incumpliendo el reglamento del Consejo pretende convocar un pleno extraordinario alterando los asuntos a tratar, añadiendo un nuevo punto con una propuesta de la única asociación que no solicitó dicho pleno, ATME», denuncia la UMT en un comunicado.
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David González
Las asociaciones critican que esa maniobra vulnera el procedimiento establecido en el Real Decreto 910/2018 que regula el funcionamiento del Consejo, sobre todo porque ese mismo día 16 de diciembre está previsto un pleno ordinario en el que cabría perfectamente debatir la propuesta de ATME, tal y como han defendido la mayoría de las asociaciones (ASFASPRO, AUME y UMT). La convocatoria del extraordinario, además, llega con más de año y medio de demora.
Las tres asociaciones firmantes denuncian «la vergonzosa asimetría en el trato a los servidores públicos. Mientras el Gobierno se sienta a negociar con los sindicatos de la Función Pública, pactando subidas y mejoras laborales, a los militares se les impone el silencio o decisiones unilaterales que siempre llegan tarde y mal». Recuerdan que la propia ministra Robles ya se ha reunido con los sindicatos del personal civil del Departamento para pactar sus incrementos retributivos, mientras que «los militares siempre van a rebufo. La administración utiliza la falta de derechos sindicales plenos en las Fuerzas Armadas para dilatar soluciones que son urgentes. No se piden privilegios, sino justicia que se niega sistemáticamente mientras se aprueban partidas millonarias para la industria de Defensa que no repercuten en el capital humano».
Ausencia de Presupuestos como excusa recurrente
El pleno extraordinario convocado en 2024 terminó sin avances tras las palabras de la subsecretaria de Defensa, que atribuyó la congelación salarial a la prórroga presupuestaria. Por eso ASFASPRO, AUME y UMT reciben con escepticismo la nueva cita. «Sin embargo, ahora no es pretexto porque el vigente Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa asigna 679 millones de euros al aumento de retribuciones y al incremento de efectivos», recuerdan.

Robles saludando a unos militares.
Exigen una reforma profunda del Reglamento de Retribuciones de 2005 y un incremento lineal que equipare los sueldos militares al menos a los de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Las tres asociaciones acudirán unidas al pleno de diciembre para reclamar esos cambios estructurales y una subida digna. «Si la ministra pretende otro acto de “postureo” institucional, se encontrará con el rechazo frontal de quienes representan a miles de familias militares hartas de promesas vacías. Necesitamos hechos. Necesitamos justicia retributiva. Y la necesitamos ya», sentencian.
El principal foco de indignación sigue siendo la brecha salarial crónica. Aunque ha habido «tímidas subidas» recientes, se consideran insuficientes y no atacan el problema de raíz. Las asociaciones reprochan la contradicción de un Gobierno que aprueba semana tras semana cuantiosas partidas para la industria de defensa mientras los militares permanecen olvidados, a pesar de estar desplegados en múltiples misiones y de asumir riesgos sin compensación proporcional. «Seguimos muy lejos de las retribuciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y aún más del resto de ejércitos europeos».
La gran pregunta sin respuesta
Por último, las asociaciones lanzan una interpelación directa que resuena en los cuarteles: «¿Dónde está el sobre con los 679 millones de euros para el “aumento de las retribuciones del personal y aumento de efectivos de las Fuerzas Armadas” que establece el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa?». Exigen que esos fondos, ya comprometidos en documentos oficiales, se traduzcan de forma inmediata en mejoras reales y no queden en papel mojado.