Crisis interna en el PSOE
Gallardo rompe el silencio en el caso Salazar: “El PSOE no estuvo a la altura”
El caso Salazar vuelve a situar al PSOE en el centro de la polémica por la demora en la activación de sus protocolos internos
El candidato socialista Miguel Ángel Gallardo
Miguel Ángel Gallardo, secretario general del PSOE de Extremadura y candidato a la Junta, ha reconocido públicamente que el partido falló en la gestión del caso Salazar, una crisis interna que ha puesto en cuestión la actuación de la dirección socialista y su compromiso con la tolerancia cero frente al acoso.
Gallardo: "No funcionaron como debían"
Gallardo admitió que el PSOE no reaccionó de manera adecuada ante las denuncias por presunto acoso sexual contra el exdirigente Francisco Salazar. “Evidentemente se han hecho mal las cosas”, afirmó, en una declaración que supone una de las autocríticas más claras realizadas hasta ahora por un dirigente de primer nivel del partido. El líder socialista subrayó que los protocolos existen, pero reconoció que “no funcionaron como debían”, generando un retraso que ha agravado el impacto político del caso.
Según explicó, la lentitud en la activación de los mecanismos internos y la falta de una respuesta clara desde los órganos de dirección contribuyeron a prolongar la crisis y a aumentar el desgaste público del partido. Gallardo defendió que el PSOE debe extraer “lecciones profundas” de lo ocurrido y asumir que no basta con contar con normas escritas si estas no se aplican con rapidez, transparencia y contundencia cuando surgen denuncias de este tipo.
El dirigente extremeño insistió además en que el partido tiene la obligación de situar a las víctimas en el centro de su actuación y evitar cualquier sombra de protección corporativa. En este sentido, reconoció que la gestión del caso ha provocado malestar interno, ha alimentado la crítica de la oposición y ha puesto en entredicho la credibilidad del discurso feminista socialista, especialmente en un contexto de máxima exposición política.
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Una gestión bajo sospecha
El caso Salazar ha evidenciado carencias en los mecanismos internos del PSOE, después de que se conociera que las denuncias permanecieron durante meses sin una respuesta efectiva. Esta situación ha provocado malestar entre las bases y ha alimentado las críticas de la oposición, que acusa al partido de incoherencia entre su discurso feminista y su actuación real.
Desde Ferraz se ha defendido la actuación del partido, aunque las explicaciones no han logrado frenar el desgaste público.
Promesa de cambios
Gallardo aseguró que el PSOE debe reforzar sus mecanismos de prevención y respuesta ante el acoso y actuar con mayor rapidez y transparencia. “La prioridad debe ser siempre proteger a las víctimas”, afirmó, defendiendo que reconocer errores es imprescindible para recuperar la confianza ciudadana.
El origen del caso Salazar
El caso Salazar se remonta a la presentación de varias denuncias internas por presunto acoso sexual contra Francisco Salazar, exdirigente del PSOE con responsabilidades orgánicas en etapas anteriores. Las comunicaciones fueron trasladadas a instancias internas del partido, aunque no derivaron de inmediato en la apertura de un procedimiento disciplinario ni en la adopción de medidas cautelares.
Con el paso de los meses y ante la ausencia de una resolución visible, el asunto terminó trascendiendo al ámbito mediático, lo que obligó a la dirección federal del PSOE a pronunciarse públicamente y a activar los mecanismos previstos en sus protocolos contra el acoso. Tras hacerse pública la investigación interna.
Desde entonces, la dirección socialista ha anunciado su disposición a reforzar los protocolos y a revisar los procedimientos para evitar que denuncias similares queden sin respuesta durante periodos prolongados.