Pavor en PSOE y Moncloa por las acciones que prepara la Fiscalía de Nueva York contra Zapatero
Las investigaciones sitúan al ex presidente socialista como un colaborador clave del régimen de Nicolás Maduro y no se descartan decisiones legales contra él

Nicolás Maduro, con José Luis Rodríguez Zapatero, en 2023.
La noticia ha caído como una bomba en las filas socialistas: José Luis Rodríguez Zapatero, el ex presidente que tanto presumió de su "diplomacia" con dictadores, aparece en la lista de 64 investigados en un expediente judicial de Nueva York por colaborar con el régimen de Nicolás Maduro. No es una acusación menor: se le señala por su "intensa labor de influencia" para dar una apariencia democrática al narcoestado venezolano en foros internacionales, con sospechas de enriquecimiento ilícito a la vista.
Un escándalo que huele a traición a los valores democráticos y que pone en jaque la imagen del PSOE, ese partido que siempre ha mirado para otro lado cuando se trata de sus vacas sagradas.
Lo peor no es solo la gravedad de las imputaciones –que incluyen un presunto papel clave en un "consorcio legal" financiado con recursos estatales del petróleo y el oro venezolano, de origen cubano–. Es que ESdiario ha podido saber de fuentes próximas al PSOE que la conmoción en el partido socialista y en La Moncloa es total al conocerse esta investigación. "Es un terremoto absoluto", nos confían desde el entorno de Ferraz y el palacio presidencial.
Sánchez y los suyos, que han heredado el legado zapateril de alianzas dudosas, ven cómo este vínculo con el chavismo –ese que tanto han intentado maquillar– les explota en la cara justo cuando Maduro ha sido detenido por las autoridades estadounidenses bajo cargos de narcoterrorismo, importación de cocaína y liderazgo del Cartel de los Soles.
Y no es para menos: el expediente, tramitado en un tribunal federal neoyorquino, es parte de una ofensiva mayor contra los "colaboradores necesarios" del régimen bolivariano. Zapatero, descrito como el "máximo referente global" en esta estrategia de blanqueo, mantiene una colaboración "continúa activa" con figuras como Delcy y Jorge Rodríguez.
Fuentes diplomáticas cercanas al Departamento de Estado lo ven "decisivo" en la última década, y no descartan que acabe en la lista OFAC, con congelación de activos, intervenciones bancarias y hasta solicitudes de extradición. Junto a él, otros dos españoles: un ex político inactivo y un empresario, completando un trío que mancha la reputación de España en el mundo.
Este no es un mero trámite judicial; es el colofón a años de connivencia que han costado vidas y libertad en Venezuela. Mientras Zapatero mediaba –o eso decía– para homologar al chavismo en instancias como la Corte Penal Internacional, el régimen seguía exportando miseria y drogas. Ahora, con Maduro entre rejas desde el 5 de enero, el foco se intensifica. Y en Moncloa, el pánico es palpable: ¿cuánto salpicará esto a Pedro Sánchez, que ha seguido la estela de su mentor en política exterior?
Al final, este escándalo nos recuerda que la izquierda española tiene un problema crónico con las dictaduras amigas. Zapatero, que ya usó intermediarios en EE.UU. para sondear el alcance de la investigación, podría acabar respondiendo ante un gran jurado. Y el PSOE, en plena conmoción según nuestras fuentes, debería empezar a hacer autocrítica en lugar de esconder la cabeza. Porque si cae un ex presidente por blanquear a un narcoestado,