El PP planta cara a los ayatolás y empuja al Congreso a retratarse con Irán
El Partido Popular quiere obligar al Congreso a posicionarse sin ambigüedades frente a la dictadura iraní. Los de Feijóo han impulsado una declaración institucional para condenar la represión del régimen de los ayatolás y respaldar al pueblo iraní, una iniciativa que solo saldrá adelante si todos los partidos, sin excepción, están dispuestos a defender los derechos humanos sin cálculos ideológicos.

La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, y el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el Congreso.
El Partido Popular quiere que el Congreso de los Diputados hable alto y claro este jueves frente a la represión del régimen iraní. Y no con medias tintas. Los de Alberto Núñez Feijóo han remitido a todos los grupos parlamentarios una propuesta de declaración institucional de condena a la dictadura de los ayatolás y de apoyo explícito al pueblo iraní, con la intención de que el texto se lea al inicio del Pleno.
La iniciativa llega en una sesión especialmente cargada de simbolismo político, ya que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, comparecerá para explicar la posición del Gobierno ante la crisis abierta en Venezuela tras la intervención estadounidense. En ese contexto, el PP pretende forzar una posición inequívoca del Parlamento español en defensa de los derechos humanos, también fuera del foco latinoamericano que suele monopolizar el discurso del Ejecutivo.
El movimiento, sin embargo, no está exento de dificultad: al tratarse de una declaración institucional, necesita el apoyo unánime de todos los partidos. Es decir, nadie podrá esconderse en la abstención. O se condena la represión iraní o se bloquea el texto.
Un régimen que oprime desde 1979
La propuesta popular arranca con un mensaje rotundo: el “firme apoyo” del Congreso al pueblo iraní frente a la “brutal represión” y las violaciones sistemáticas de derechos humanos perpetradas por la República Islámica, en el poder desde 1979. Un régimen que, subraya el texto, ha impuesto durante más de cuatro décadas un sistema político, social y religioso que ha desembocado en una situación “gravísima” para la población.
El PP pone el foco en las protestas que, en las últimas semanas, han sacudido decenas de ciudades iraníes. Movilizaciones masivas que reclaman dignidad, libertad e igualdad real, y que han sido respondidas —según la propuesta— con una violencia “brutal y desproporcionada”, dejando miles de víctimas mortales, heridos y detenidos, muchos de ellos tiroteados a bocajarro.
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Mariola López
Las mujeres, en primera línea
Uno de los ejes centrales del texto es el reconocimiento expreso al papel de las mujeres iraníes. La portavoz del Grupo Popular, Ester Muñoz, lo ha subrayado públicamente: son ellas quienes llevan años encabezando la resistencia frente al régimen, pagando el precio más alto de la represión institucional.
La declaración denuncia de forma explícita la imposición del velo como símbolo de la negación de la libertad y la independencia femenina, y reivindica el lema “Mujer, Vida, Libertad” como emblema del liderazgo femenino contra la opresión. Un mensaje incómodo para quienes suelen relativizar las dictaduras cuando estas no encajan en su relato ideológico.
Una prueba para todos los partidos
El texto concluye exigiendo el fin inmediato de las violaciones de derechos humanos, el respeto a las libertades fundamentales y la liberación de todos los detenidos por manifestarse pacíficamente. Un cierre que reafirma el compromiso del Congreso con los valores democráticos… siempre que nadie decida bloquearlo.
La pelota está ahora en el tejado del resto de formaciones. Si la declaración no sale adelante, no será por falta de claridad del texto, sino por falta de voluntad política. El PP ha puesto sobre la mesa una prueba incómoda: apoyar sin matices al pueblo iraní o mirar hacia otro lado ante la represión de los ayatolás. El jueves, el Congreso se retrata.