ante el juez
Cerdán confirma que Leire Díez le informó de la existencia de audios sobre las saunas del suegro de Sánchez
A pesar de que el PSOE sigue negando vínculos con la conocida como 'fontanera del PSOE', su exsecretario de organización confirma que la recibió dos veces en Ferraz. En ellas, además de otros asuntos, salió el tema de audios vinculados al negocio del padre de Begoña Gómez.

El ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán a su llegada a la Comisión de Investigación del ‘caso Koldo’ en el Senado.
Las saunas del suegro de Pedro Sánchez han vuelto a irrumpir en el panorama político español para poner, más si cabe, el punto de mira en el presidente del Gobierno y el PSOE. Y lo hace junto a otros dos nombres de los que los socialistas tratan de desvincularse pero, irremediablemente, siguen (y seguirán) atados al nombre de la formación del puño y la rosa: Santos Cerdán y Leire Díez.
El exsecretario de Organización y número tres del partido, ha acudido este lluvioso lunes a los juzgados de Plaza de Castilla declarar como testigo en el marco de la causa abierta a Leire Díez, recordemos investigada por presunto cohecho y tráfico de influencias al maniobrar, supuestamente, contra fiscales y mandos de la UCO para desbaratar investigaciones.
Pues bien, el que fuera hombre fuerte del PSOE ha reconocido ante el juez que se reunió en dos ocasiones con la conocida como 'fontanera del PSOE' (exmilitante socialista) en la sede nacional del partido en la calle Ferraz. Dos encuentros consecutivos en abril de 2024 que, según su propio testimonio, incluyeron referencias a audios relacionados con el negocio de saunas del suegro de Pedro Sánchez, ya fallecido.
Concretamente, según fuentes judiciales presentes en la declaración, en esas reuniones Leire Díez y el empresario Javier Pérez Dolset le trasladaron la existencia de audios vinculados al excomisario José Manuel Villarejo sobre el negocio de las saunas. Cerdán aseguró que se trataba de información ya publicada y que no despertó interés en el partido.
A los encuentros habrían asistido también otras figuras del aparato socialista: un abogado del partido, el entonces director de comunicación del PSOE, Ion Antolín, y, según declaró antes el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Antonio Hernando, también Juan Francisco Serrano, mano derecha orgánica de Cerdán en aquella etapa. Pese a la relevancia del contenido tratado, tanto Cerdán como Hernando negaron haber informado a sus superiores de lo ocurrido en esas reuniones.
La confesión resulta especialmente incómoda para un PSOE que durante meses ha insistido en que Leire Díez actuaba al margen del partido. Sin embargo, Cerdán ha confirmado que la recibió dos veces en la quinta planta de Ferraz, cerca de su despacho, y por lo tanto reuniones que se produjeron en pleno núcleo del poder orgánico socialista.
Cerdán, que a su vez está investigado en otro procedimiento por presunta corrupción en adjudicaciones de obra pública, ha terminado aceptando declarar después de que el juez le advirtiera de que este caso no guardaba relación directa con su situación procesal.

Santos Cerdán llega a los Juzgados de Plaza de Castilla para comparecer en el caso Leire Díez.
Un detalle que ha llamado la atención durante la declaración ha sido la falta de concreción del exdirigente. Cerdán aseguró que no recuerda con exactitud quién le convocó, que entraba y salía de la reunión por llamadas telefónicas y que no tiene claro todo lo que se habló. Una especie de amnesia selectiva que ya se ha convertido en un clásico cuando los escándalos judiciales rozan al PSOE.
A esa cadena de contactos se suma otro detalle especialmente llamativo: Cerdán reconoció que Leire Díez le llamó por teléfono cuando salió de prisión preventiva el pasado mes de noviembre, tras la decisión del Tribunal Supremo. Un gesto que puede evidenciar una relación más estrecha de lo que el partido ha querido admitir públicamente.
El exsecretario de Organización también ha negado que Díez fuera su “mano derecha” y afirmó que solo la vio esas dos veces. Sin embargo, el propio escenario de los encuentros —la sede nacional del PSOE— y el contenido tratado dejan en entredicho la versión oficial de que se trataba de una figura ajena a la estructura socialista. Tras varias horas en los juzgados, tanto Cerdán como Hernando abandonaron Plaza de Castilla sin hacer declaraciones a los medios, sentados previamente en bancos enfrentados y sin intercambiar palabra.