ESdiario

izquierdas

Oskar Matute le hace una cobra a su amigo Rufián y Otegi remata: Bildu no participará en su Sumar 2.0

Los abertzales dejan tocado el proyecto de unir todas las izquierdas del portavoz de ERC antes de empezar y subrayan que ellos sólo harán una candidatura para el País Vasco, rechazando experimentos estatales

Óskar Matute y Gabriel Rufián en el Congreso

Óskar Matute y Gabriel Rufián en el Congreso

Enrique Martínez Olmos

Creado:

Actualizado:

La noche electoral en Aragón dejó algo más que un susto al PP, un castigo al PSOE o una alegría a Vox. Dejó claro que el sueño húmedo de Gabriel Rufián de unir a todas las izquierdas de España se ha topado con un muro… y ese muro habla euskera. Óskar Matute, diputado de Bildu en el Congreso y amigo confeso del dirigente de ERC, salió mientras se contaban papeletas aragonesas de forma inesperada a marcar distancias con un mensaje tan cordial en las formas como demoledor en el fondo: los de Otegi no participarán en ninguna coalición con otras fuerzas independentistas del Estado y apuestan por una lista sólo del País Vasco y Navarra en la que únicamente ofrecen integrarse al PNV.

En un mensaje difundido en X -antes Twitter-, Óskar Matute reconocía su “gran relación personal y política” con Rufián, recordó los años de colaboración en el Congreso y el trabajo conjunto en nombre de “las clases populares y los pueblos del Estado”, pero acto seguido levantó la frontera política: Bildu no está para experimentos estatales ni para coaliciones de laboratorio. Su proyecto es “por y para Euskal Herria y su gente”. Punto final. Lo demás, como la propuesta del portavoz de ERC, son aventuras que no interesan a los de Otegi.

El mensaje de Óskar Matute, que ya sonaba a despedida elegante, fue rematado pocas horas después por el líder abertzale, Arnaldo Otegi, que decidió dejarse de sutilezas. El coordinador general de Bildu deslizó que en algunos sectores “los objetivos individuales se ponen por encima de los colectivos” -un dardo a Rufián- y dejó claro que no ha existido ninguna conversación con ERC ni con su portavoz sobre una candidatura conjunta. Ni en privado, ni en público, ni en sueños. “Ya tenemos establecida nuestra posición ante unas elecciones generales”, subrayaba Otegi, es decir, sólo ofrecen su mano para una lista conjunta con el PNV, pero no con otras fuerzas de fuera del País Vasco, algo que los nacionalistas han rechazado.

Pero Rufián no se da por vencido en su proyecto de unir a todas las izquierdas, y respondió sin citar nombres. En un mensaje dirigido claramente a Bildu y a Óskar Matute, advirtió de que “lo que viene no se para con siglas, se para con pueblos” y acusó a quienes le critican de “creer que el fascismo se va a detener en la frontera de cada nación porque vote distinto”. El portavoz de ERC elevó el tono con preguntas dramáticas y apocalípticas: “de qué sirve sumar uno o dos diputados más si el ministro del Interior acaba siendo Abascal, de qué sirve mejorar resultados si luego te van a ilegalizar”. Todo para cerrar con su mantra habitual: “más cabeza y menos pureza”. Traducción política: Rufián quiere un frente amplio, pero Bildu no quiere saber nada. Y Otegi se ha encargado de dejar claro que el Sumar 2.0 nace ya con una baja clave… y con la sensación de que, en la izquierda, cada uno sigue corriendo su propia carrera.

tracking