castilla y león

Guerra por la candidata trans de IU en CyL: feministas denuncian que "es un hombre" y no votarán

La izquierda estalla porque la número 2 de los comunistas en Valladolid es la transexual Marina Echebarría, y las progresistas consideran que "le quita el puesto a una mujer" y que defiende los vientres de alquiler

la candidata trans de IU, Marina Echebarría, en el cartel y cuando era hombre

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La campaña electoral en Castilla y León ha saltado por los aires en el flanco izquierdo. El motivo no es un programa económico ni un pacto imposible, sino un nombre propio: Marina Echebarría, número dos de la lista de Izquierda Unida–Sumar por Valladolid. Y, según las encuestas, la única lista de IU con opciones reales de obtener representación. La designación de Echebarría, mujer trans, ha provocado una rebelión abierta de sectores del feminismo de izquierdas. El choque ya no es soterrado: es público, descarnado y sin filtros.

Colectivos y militantes feministas críticas con la teoría de género sostienen que situar a la candidata trans Marina Echebarría en el número dos de IU en Castilla y León, posición clave en una lista con posibilidades por Valladolid, supone “quitar el puesto a una mujer”. Algunas han ido más allá, asegurando que no votarán en estas elecciones como gesto de protesta. En redes sociales, el tono ha sido especialmente duro. La escritora Laura Freixas sintetizaba el malestar con un mensaje demoledor: “Quién te ha visto y quién te ve IU: presenta como cabeza de lista -es la 2 realmente- a una ‘mujer’ que es un hombre, y que defiende la a prostitución y el alquiler de vientres. Para un partido que se llama feminista y anticapitalista, no está mal”.

Otras voces feministas de izquierda han elevado aún más el volumen con declaraciones más duras sobre el puesto 2 de la trans Marina Echebarría en la lista de IU en Castilla y León: “No os va a votar ni una mujer que tenga dos neuronas feministas funcionando”, “¿Pero qué poder de blanqueo tiene esa peluca?” o “luego que por qué sube Vox o por qué nadie os vota”. A la cuestión identitaria se suma otro elemento inflamable: la postura de Echebarría favorable a los vientres de alquiler. Para el feminismo abolicionista, esta posición es incompatible con la defensa de los derechos de las mujeres y refuerza la idea de que su candidatura representa una línea política alejada del feminismo clásico de izquierdas.

Desde IU y Sumar han respondido con un respaldo sin fisuras a su candidata trans Marina Echebarría, denunciando transfobia, haciéndola víctima y reivindicando la pluralidad dentro del feminismo. La estrategia ha sido clara: cerrar filas y presentar las críticas como un ataque a los derechos del colectivo trans. Sin embargo, la fractura interna con las feministas de izquierda es evidente. En plena campaña, el debate no gira en torno a propuestas para Castilla y León, sino a una pugna identitaria que amenaza con erosionar la movilización del electorado progresista.

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