europa
Von der Leyen ya es examiga de Sánchez: choque total con Bruselas por Irán y las nucleares
El Gobierno opta por enfrentarse a la Comisión Europea en su estrategia de ‘no a la guerra’, que además abre otro frente al apoyar la energía nucleares, y muchos en. Bruselas ya ven en Sánchez el gran problema europeo al nivel de Orban

El presidente del Gobierno, Pedro Sanchez, conversa con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen
La relación política entre Pedro Sánchez y Ursula von der Leyen atraviesa su peor momento desde que el líder socialista llegó a la Moncloa. Lo que durante años fue una conexión de sintonía pese a proceder de familias políticas diferentes, se ha transformado ahora en un enfrentamiento cada vez más evidente entre el Gobierno de España y Bruselas. Las diferencias se han hecho visibles en dos frentes clave: la posición ante el conflicto con Irán y el modelo energético europeo, especialmente el futuro de la energía nuclear.
Pedro Sánchez y Von der Leyen han mantenido una relación fluida en el marco de la política europea. Sin embargo, diversas fuentes comunitarias señalan ahora que la presidenta de la Comisión Europea considera al presidente español uno de los dirigentes más problemáticos dentro del actual tablero europeo, situándolo en el mismo grupo de líderes incómodos para Bruselas que el primer ministro húngaro Viktor Orban. Un cambio de percepción que refleja el creciente distanciamiento entre el Ejecutivo español y la línea política dominante en la Comisión Europea.
España
Von der Leyen descoloca el 'no a la guerra' de Sánchez: "No hay que derramar ni una lágrima por Irán"
Enrique Martínez Olmos
Uno de los puntos de ruptura ha sido el conflicto en Irán. Mientras Sánchez ha intentado situarse en la bandera del “no a la guerra” para agitar a la izquierda, Von der Leyen ha mostrado una posición mucho más alineada con la actuación de Estados Unidos frente al régimen iraní. La presidenta de la Comisión Europea ha defendido la necesidad de frenar a Teherán y ha evitado criticar la acción estadounidense, una postura que contrasta frontalmente con el discurso del Gobierno de España.
Desde Moncloa han respondido a Von der Leyen con un mensaje cargado de tono moral: “Uno tiene que optar: o el derecho o la fuerza. O la paz o el uso de la guerra como instrumento de política exterior”. Un posicionamiento que, lejos de suavizar las tensiones, ha profundizado el desacuerdo con Bruselas. A este choque se suma la política energética. La presidenta de la Comisión Europea ha anunciado recientemente un plan de 200 millones de euros para impulsar los minirreactores nucleares, defendiendo abiertamente que Europa cometió un error al abandonar la energía nuclear. “Europa se equivocó al dar la espalda a la energía nuclear”. La declaración supone prácticamente un torpedo directo a la estrategia energética del Gobierno de Sánchez, que mantiene un plan progresivo para cerrar todas las centrales nucleares en España.
La combinación de ambos conflictos, geopolítico por Irán y la energía nuclear, está alimentando la percepción de que España se está alejando de la línea dominante dentro de la Unión Europea. El choque con Von der Leyen resulta especialmente significativo porque la presidenta de la Comisión Europea ha sido hasta ahora una de las principales figuras de poder en Bruselas con las que el Gobierno español mantenía una relación de cooperación. Ahora esa relación parece haberse transformado en una rivalidad política cada vez más evidente. Lo que parece claro es que aquella sintonía inicial entre Moncloa y la Comisión Europea ya forma parte del pasado. Y en Bruselas empiezan a hablar de una realidad incómoda para el Gobierno español: Von der Leyen ya no es aliada de Sánchez, sino una de sus principales críticas dentro del corazón del poder europeo.