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Rosa Villacastín amenaza a Ester Muñoz y ésta la deja KO: "Al menos escribe bien mi nombre"
La portavoz del PP en el Congreso afea a la periodista el tono de sus mensajes en X y reivindica su derecho a hablar “sin pedir perdón” frente a la presión de la izquierda mediática

La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz
La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Ester Muñoz, ha plantado cara este martes a la periodista Rosa Villacastín tras un mensaje en redes sociales que la diputada interpreta como una amenaza velada. Fiel a su estilo directo, la dirigente del PP respondió públicamente en X con una frase que en pocas horas se convirtió en una de las más comentadas del ámbito político: “Querida Rosa, si me vas a amenazar, al menos escribe bien mi nombre”.
La contestación de Muñoz ha corrido con rapidez entre dirigentes, militantes y simpatizantes del centro derecha, que han visto en su mensaje una réplica contundente frente a un clima cada vez más bronco en el debate público.
Una respuesta sin complejos
La parlamentaria leonesa no se quedó ahí. En un segundo mensaje, cargó contra lo que considera una mezcla de nerviosismo político y animadversión personal por parte de ciertos sectores ideológicos y mediáticos. “Entiendo los nervios y el miedo a que la izquierda salga del poder”, escribió, antes de reivindicar a las “mujeres libres” que no piden disculpas por expresar lo que piensan.
Muñoz, una de las voces más combativas del PP en la Cámara Baja, ha hecho de la confrontación parlamentaria una de sus principales señas de identidad. En los últimos meses ha sido especialmente dura con el PSOE y con el Gobierno, denunciando los escándalos que afectan al entorno socialista y acusando al Ejecutivo de practicar un feminismo de escaparate mientras guarda silencio ante comportamientos y casos incómodos en sus propias filas.
Tensión política y batalla en redes
El choque con Villacastín no se produce en el vacío. Llega en un momento de fuerte crispación política, con las redes sociales convertidas en una prolongación del hemiciclo y con un nivel de agresividad cada vez más evidente entre los representantes de la izquierda: políticos, periodistas y opinadores.
En el PP interpretan este episodio como una muestra más del acoso que sufren determinadas voces discrepantes, especialmente mujeres que no se alinean con el llamado feminismo oficial y que cuestionan abiertamente el discurso de la izquierda. Fuentes populares sostienen que Ester Muñoz se ha convertido en un blanco habitual precisamente por no rebajar el tono ni aceptar los marcos impuestos por sus adversarios.
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Respaldo en el espacio conservador
La reacción en redes no tardó en llegar. Numerosos usuarios del ámbito conservador y liberal aplaudieron la respuesta de la portavoz popular, destacando su firmeza y su ironía ante un mensaje que consideran impropio del debate democrático.
El incidente vuelve a retratar, según denuncian en el entorno del PP, la doble vara de medir de cierta izquierda política y mediática: exige respeto cuando recibe críticas, pero recurre con facilidad al insulto o a la intimidación cuando alguien le responde sin complejos.
Ester Muñoz, en cualquier caso, mantiene su línea. Sin dar un paso atrás, ha vuelto a dejar claro que seguirá diciendo en voz alta lo que muchos callan. Y, de paso, ha lanzado un recado a sus detractores: si van a atacar, al menos que lo hagan escribiendo correctamente.