Las exmonjas cismáticas de Belorado niegan maltrato y apropiación de dinero en el monasterio de Orduña
Dos de las exmonjas investigadas, sor Sión y sor Israel, comparecieron este jueves ante el Juzgado de Instrucción número 5 de Bilbao para ampliar su testimonio sobre el cuidado de religiosas de avanzada edad, a quienes aseguran haber atendido de manera “fenomenal”. La abogada de las investigadas ha señalado que ya no están siendo investigadas por falsedad documental.

Las exmonjas de Belorado saliendo del Juzgado de Bilbao.
Las exmonjas cismáticas de Belorado, en Burgos, han defendido este jueves ante el juzgado que siempre atendieron correctamente a las religiosas mayores que convivían con ellas en el monasterio de Orduña (Bizkaia), rechazando cualquier acusación de haberse apropiado de su dinero.
Sor Sión y sor Israel comparecieron nuevamente ante el Juzgado de Instrucción número 5 de Bilbao en el marco de la investigación por un supuesto trato degradante hacia las monjas ancianas. En la misma jornada también estaban citados otros cuatro testigos.
El pasado 18 de diciembre, agentes de la Guardia Civil trasladaron por orden judicial a cinco religiosas de entre 87 y 101 años del monasterio vizcaíno al hospital de Basurto en Bilbao, tras un informe que puso en duda las condiciones higiénico-sanitarias del centro. Algunos familiares habían presentado quejas por no poder visitar a las religiosas.
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Las ocho exmonjas, que rompieron con la Iglesia católica en mayo de 2024, ya habían declarado en febrero como investigadas por presuntos delitos de coacciones, trato degradante, abandono, omisión del deber de socorro, falsedad documental —luego archivado— y administración desleal. La nueva comparecencia se realizó a petición de la nueva defensa, liderada por la abogada Norma Riaño, para introducir puntualizaciones y diligencias relacionadas con “mensajes telefónicos” relevantes para su estrategia.
A la salida del juzgado, sor Sión insistió en que su conciencia estaba “muy tranquila” y negó que hubieran beneficiado económicamente de las religiosas mayores o que estas vivieran en condiciones insalubres. Según afirmó, siempre las atendieron de manera “fenomenal” y continuarían haciéndolo si se les permitiera.
Riaño aclaró que sus defendidas no están acusadas formalmente y que ya no se les investiga por falsedad documental, tras el auto de sobreseimiento dictado por la jueza instructora.