juicio a ábalos
Pardo de Vera 'canta' en el Supremo: Aldama y Koldo iban al despacho de Ábalos como si fuera suyo y ella pasó el CV de Jésica a Ineco
La expresidenta de Adif reconoce haber trasladado el currículum de la ex pareja de Ábalos, pero niega cualquier trato de favor hacia ella y asegura que frenó su continuidad al detectar un “conflicto de interés claro”, mientras se desvincula también de decisiones clave como la compra de mascarillas.

Sigue en el Tribunal Supremo el juicio a José Luis Ábalos por la trama de las mascarillas y esta nueva jornada ha estado marcada por la comparecencia de Isabel Pardo de Vera. La que era presidenta de Adif durante la época de mayor actividad de la trama ha dado ciertos detalles interesantes sobre el caso y eso que podía acogerse a su derecho a no declarar al estar investigada en la parte del caso que instruye la Audiencia Nacional sobre presuntas mordidas en adjudicaciones de obra pública.
Por ejemplo ha reconocido que trasladó a Ineco el currículum de Jésica Rodríguez, examante de Ábalos, aunque ha insistido en que lo hizo sin exigir su contratación. También describe como habitual la presencia tanto de Víctor de Aldama como de Koldo García en el despacho de Ábalos y que era este quien firmaba todos los contratos relacionados con mascarillas.
Uno de los puntos en los que más ha incidido Pardo de Vera durante su declaración ha sido a la hora de distanciarse de la figura y lo que rodea a Aldama. Ha defendido que le “preocupaba” su presencia en el Ministerio de Transportes, llegando a afirmar que este “entraba y salía sin nadie decirle nada”. Una inquietud que incluso llegó a trasladar a Ábalos a mediados de 2020 porque tenían una relación que ha definido como de “respeto” y “confianza”.
Según su versión, no entendía cuál era el papel que desempeñaba el empresario y así se lo hizo saber al entonces ministro, que se limitó a responder que “tomaba nota” sin ofrecer más explicaciones. Eso sí, además ha aclarado que ella sí sabía quien era Aldama porque su hermano había sido escolta de Ábalos.
La expresidenta de Adif ha señalado que, a partir de su queja, dejó de verle en el Ministerio, aunque ha matizado que eso no implica que no siguiera acudiendo en su ausencia. En todo caso, sí ha reconocido que tenía la impresión de que su presencia era más habitual de lo que correspondería. Como ya saben, la relación de este con el exministro y con Koldo García es uno de los elementos que la Fiscalía considera clave para sostener la existencia de una posible connivencia en torno a la adjudicación de contratos de mascarillas.
Su papel en la contratación de Jésica en Ineco
Durante su declaración como testigo, Pardo de Vera también ha tratado de rebajar el alcance de su actuación respecto a la contratación de Jésica Rodríguez, expareja de Ábalos, después de reconocer que ella envió a Ineco su currículum. “Mandar un currículum no supone absolutamente nada”, ha sostenido, al tiempo que subrayó que no tenía competencias para dar órdenes en Ineco. Según ha explicado, se limitó a remitir el documento a la presidenta de la empresa pública tras recibirlo desde el entorno del Ministerio, concretamente del entonces asesor Koldo García, para comprobar si encajaba en alguna vacante.
La exresponsable de Adif también ha querido dejar claro que no conocía previamente a Jésica Rodríguez y que tardó en enterarse de su relación con Ábalos. Fue entonces cuando habría decidido intervenir. “Eso sí que es un conflicto de interés claro”, ha afirmado, relatando que llegó a llamar al ministro para comunicarle que no permitiría la continuidad de la trabajadora. Según su testimonio, la respuesta de Ábalos fue tajante: “Lo que tú hagas, por supuesto, faltaría más, bien hecho estará”.
La compra de mascarillas: "Todos los contratos los firmaba Ábalos"
En otro de los puntos clave de su declaración, la expresidenta de Adif también se ha desmarcado de la controvertida compra de cinco millones de mascarillas durante la pandemia, motivo principal por el que se ha sentado en el banquillo. Ha asegurado que la cifra “venía ya definida” desde el Ministerio de Transportes mediante una orden que fijaba tanto la cantidad como el procedimiento de emergencia, además de que era el ministro Ábalos el que firmaba todos los contratos finales.
Sobre Aldama y su posible relación con él o en el tema de los contratos de mascarillas ha sido tajante: el empresario no tuvo tuvo nada que ver en la contratación de mascarillas de Adif.
“Adif ahí no tiene ningún papel”, insistiendo en que no recibió instrucciones adicionales ni conoce si existió algún estudio que justificara esa decisión. Pese a ello, ha defendido que el resultado de la operación -adjudicada a la empresa Soluciones de Gestión, señalada como epicentro de la trama- fue “satisfactorio” tras el correspondiente análisis de riesgo.