Guardiola convierte el presupuesto de 2026 en la gran prueba de su alianza con Vox
Las nuevas cuentas incorporarán rebajas fiscales, ayudas a la vivienda y medidas pactadas con Vox en plena búsqueda de estabilidad política tras meses de bloqueo institucional.

La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola
El Ejecutivo extremeño prepara unas cuentas exprés para activar las primeras medidas pactadas con Vox y consolidar la estabilidad política tras meses de bloqueo institucional.
El Gobierno de María Guardiola quiere convertir el presupuesto autonómico de 2026 en el primer gran símbolo de la nueva etapa política abierta en Extremadura. Después de meses marcados por la falta de acuerdos y la repetición electoral, PP y Vox trabajan ya en unas cuentas que servirán para apuntalar la legislatura y trasladar al papel los compromisos alcanzados entre ambos partidos.
La intención de la Junta es acelerar al máximo la tramitación parlamentaria. El problema es el calendario: las cuentas llegarán con buena parte del año ya consumido y apenas tendrán recorrido antes de que el Ejecutivo tenga que empezar a diseñar el presupuesto de 2027.
Unas cuentas para cerrar la etapa del bloqueo
La portavoz de la Junta, Elena Manzano, insistió tras el Consejo de Gobierno en que aprobar el presupuesto es ahora la prioridad absoluta del Ejecutivo autonómico. El Gobierno defiende que disponer de unas nuevas cuentas resulta imprescindible para desarrollar sus políticas y recuerda que la imposibilidad de aprobar el anterior proyecto fue una de las razones que acabó llevando a María Guardiola a convocar de nuevo elecciones.

Elena Manzano 5
El nuevo Ejecutivo quiere transmitir una imagen de estabilidad después de meses de incertidumbre política. Por eso, desde la Junta se insiste en que el presupuesto será la herramienta clave para consolidar la legislatura y garantizar el funcionamiento de la administración autonómica.
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Primeras medidas del acuerdo PP-Vox
Aunque el primer Consejo de Gobierno ordinario de esta nueva etapa estuvo centrado principalmente en asuntos administrativos, el verdadero contenido político llegará con el presupuesto. Durante la reunión se aprobaron nuevos nombramientos, la continuidad de los vuelos entre Badajoz, Madrid y Barcelona y distintos expedientes relacionados con proyectos empresariales y programas sociales.
Sin embargo, las medidas de mayor peso vinculadas al acuerdo entre PP y Vox todavía están pendientes de concretarse y deberán reflejarse en las futuras cuentas autonómicas.
Desde Vox, su portavoz parlamentaria, Inés Checa, aseguró que las negociaciones avanzan y que las medidas pactadas entre ambas formaciones ya están en marcha. El PP, por su parte, sostiene que el acuerdo permitirá garantizar estabilidad institucional durante toda la legislatura.

Inés Checa, Portavoz de Vox en la Asamblea de Extremadura
Rebajas fiscales y ayudas a la vivienda
El nuevo presupuesto incorporará buena parte de las medidas fiscales pactadas entre ambos partidos. Entre ellas destaca la reducción progresiva del tramo autonómico del IRPF en los niveles más bajos de renta, una rebaja que se aplicará de forma gradual durante los próximos años.
También se incluirán incentivos para facilitar la compra de vivienda habitual, especialmente dirigidos a contribuyentes con ingresos medios y jóvenes menores de 36 años. El acuerdo contempla además deducciones fiscales por nacimiento o adopción de hijos y beneficios para quienes rehabiliten viviendas destinadas al alquiler asequible.
A estas medidas se sumarán otras ya previstas antes de las elecciones, como la reducción de determinadas tasas públicas y nuevas bonificaciones tributarias.
La ecotasa de Almaraz tendrá que esperar
No todas las medidas pactadas entre PP y Vox podrán entrar en vigor de inmediato. La rebaja progresiva del impuesto autonómico vinculado a la producción energética, una cuestión relacionada con el futuro de la central nuclear de Almaraz, quedará previsiblemente aplazada hasta 2027.
La Junta considera que el impacto económico de esa reducción fiscal es demasiado elevado para asumirlo ya en el presupuesto de 2026, por lo que el calendario de aplicación tendrá que retrasarse.