Zapatero y la trama Plus Ultra presumían de su amistad con la fiscal de Madrid
Los informes de la UDEF recogen conversaciones entre abogados y accionistas de la aerolínea venezolana en las que celebraban su cercanía con la Fiscalía mientras intentaban “cortar” las investigaciones judiciales abiertas

El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero
La investigación judicial sobre el rescate de Plus Ultra sigue dejando conversaciones cada vez más comprometedoras para el entorno de José Luis Rodríguez Zapatero. Los últimos informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) incorporados a la Audiencia Nacional reflejan ahora cómo miembros de la trama vinculada a la aerolínea venezolana presumían supuestamente de su cercanía con la Fiscalía de Madrid mientras intentaban frenar las investigaciones abiertas sobre la concesión de 53 millones de euros de dinero público.
“La fiscal es amiga. Hay que cortar esto”. La frase aparece recogida en una conversación interceptada por los investigadores entre el abogado de Plus Ultra Miguel Palomero y Rodolfo Reyes, accionista de la compañía, en mayo de 2021, cuando la Justicia comenzaba a poner el foco sobre el polémico rescate aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez.
Según los informes policiales, ambos interlocutores hablaban con evidente nerviosismo sobre las diligencias judiciales abiertas en Madrid y sobre la necesidad de activar mecanismos para frenar el avance de las pesquisas. En esa misma conversación, el abogado llega incluso a utilizar una expresión especialmente delicada: “Hay que hacer un Kitchen Cabinet”, un grupo no oficial de asesores de extrema confianza que rodea a un líder de organización para hacer el trabajo sucio.
La UDEF considera especialmente relevante esta conversación porque, según los investigadores, revela el clima de confianza y sensación de protección institucional existente dentro del entorno de Plus Ultra en pleno escándalo por el rescate de la aerolínea.
Las pesquisas policiales también recogen otras conversaciones en las que directivos de la compañía hablaban de “meterle chola al Zapa” (coloquialmente, insistirle a Zapatero) para acelerar las gestiones con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y agilizar así la aprobación de las ayudas públicas mientras la situación financiera de la empresa era cada vez más delicada.
La investigación sitúa además a Julio Martínez Martínez, conocido como “Julito”, como una de las piezas centrales de la estructura de influencia presuntamente liderada por Zapatero. La UDEF sostiene que actuaba como intermediario operativo entre el expresidente y los empresarios vinculados al entramado.
Las conversaciones incorporadas ahora a la causa que instruye el juez Calama añaden un nuevo elemento explosivo al caso: la sospecha de que la trama no solo movía influencias políticas y empresariales, sino que también daba por descontada una posición favorable dentro de determinadas estructuras judiciales y fiscales mientras intentaba desactivar cualquier investigación sobre el rescate más controvertido de la pandemia.
García Ortiz premió a la fiscal Llop por Plus Ultra
Llop se opuso a que la titular del Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid investigase por presuntos delitos de malversación y fraude el rescate con fondos públicos a la aerolínea acordado por la SEPI. "La fiscal parecía que ejercía de abogada defensora de Plus Ultra en lugar de defender el interés público e impulsar la acción de la justicia", dicen quienes compartieron actuaciones con ella.