La SEPI se convierte en el nuevo frente de la corrupción del PSOE: el PP acusa a Sánchez de usarla como su “cortijo”
El Grupo Popular denuncia en el Congreso el supuesto uso partidista de empresas estratégicas como Indra, Correos o Telefónica y señala a la SEPI como una pieza clave en la colonización económica del sanchismo.

Ester Muñoz en la Rueda de Prensa del Congreso
El Partido Popular ha elevado el tono contra Pedro Sánchez en el Congreso y ha apuntado directamente a la SEPI como uno de los grandes instrumentos del poder socialista durante estos años. En la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, el portavoz adjunto del GPP, José Vicente Marí Bosó, acusó al presidente del Gobierno de haber convertido la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales en un “cortijo para su corrupción particular”.
La acusación no es menor. Según el PP, la SEPI habría dejado de ser un instrumento de política económica para convertirse en una palanca al servicio del PSOE, del intervencionismo gubernamental y de la colonización de empresas estratégicas. Marí Bosó fue más allá y señaló a la actual presidenta del organismo, Belén Gualda, como “parte activa” de los movimientos destinados a someter empresas clave a la voluntad de Sánchez.
Plus Ultra, Air Europa, Tubos Reunidos e Indra
El PP puso sobre la mesa algunos de los nombres que han marcado los últimos años de polémica: Plus Ultra, Tubos Reunidos o Air Europa. Operaciones señaladas por los populares por las dudas sobre sus rescates, las supuestas recomendaciones políticas y las investigaciones judiciales abiertas en torno a algunas de ellas.
El diagnóstico del GPP fue demoledor: “La historia de la SEPI durante estos años es la historia del enchufismo y el clientelismo del PSOE”. Una frase que resume la ofensiva popular contra un Gobierno cada vez más acorralado por las causas que afectan a su entorno político, económico y familiar.
Además, los populares recordaron los registros de la UCO en la propia sede de la SEPI y en organismos o empresas dependientes como Correos, Enusa, Patrimonio del Estado o Cofivacasa, dentro de investigaciones que han vuelto a situar el foco sobre la gestión del sector público empresarial.
De la Rocha, el “fontanero económico” de Moncloa
El otro gran señalado fue Manuel de la Rocha, director de la Oficina de Asuntos Económicos de Moncloa. Rafa Hernando le acusó de haber acudido “a rastras” al Congreso tras intentar retrasar su comparecencia con “argumentos y mentiras”.
Para el PP, De la Rocha representa la figura del “fontanero económico” de Sánchez: el hombre encargado de mover los hilos desde Moncloa para influir en empresas estratégicas como Telefónica o Indra. De la Rocha, por su parte, ha negado haber nombrado o cesado a directivos empresariales durante su comparecencia.
Indra, otro frente abierto
El caso de Indra volvió a ocupar buena parte del debate. Los populares cargaron contra las maniobras del Gobierno tras la salida de Ángel Escribano de la presidencia de la compañía, una empresa estratégica para la defensa nacional. La SEPI defendió este martes su actuación y explicó que tardó casi un año en constatar el conflicto de interés en la operación entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering.
Pero para el PP la explicación no basta. Hernando denunció que el Gobierno pretende construir un “campeón nacional” de la defensa mientras permite operaciones opacas y cambios de poder “orquestados en la oscuridad”.
La conclusión de los populares es clara: el sanchismo no solo habría colonizado las instituciones, sino también buena parte del poder económico público. Y la SEPI, según el PP, sería una de las piezas centrales de esa maquinaria.