La UCO destapa la maniobra para salvar a Ábalos y Koldo: “gente del PSOE” quería cambiar la versión sobre Ferraz
El informe recoge la declaración de Carmen Pano sobre una presunta propuesta para negar entregas de dinero, hablar solo de documentos y cargar la responsabilidad sobre Víctor de Aldama
José Luis Ábalos atiende a los medios cuando era secretario de Organización del PSOE y ministro con Koldo García detrás.
El nuevo informe de la UCO contiene un capítulo especialmente explosivo para el PSOE: la presunta maniobra para proteger a José Luis Ábalos y Koldo García en torno a las entregas de dinero en Ferraz. Y la frase que recoge la Guardia Civil no deja mucho margen a la interpretación política: “era para salvar el culo a Ábalos y a Koldo”.
Así lo declara Carmen Pano, según el informe, al relatar las reuniones previas a sus comparecencias judiciales. La UCO sitúa el foco en unos encuentros en el despacho de IDBO Consultants, donde, según la testigo, se les habría trasladado a ella y a Álvaro Gallego que había “gente del partido, gente del PSOE” interesada en hablar con ellos sobre las entregas de dinero en la sede socialista de Ferraz.
El objetivo: cambiar la versión
La maniobra descrita por Pano es políticamente devastadora. Según su declaración, lo que se pretendía era que ella y Gallego cambiaran la versión publicada y declarada sobre entregas de dinero en efectivo. En lugar de hablar de dinero, debían sostener que lo entregado eran documentos.
El giro no era menor. El objetivo, siempre según el relato recogido por la UCO, era desplazar la responsabilidad hacia Víctor de Aldama y presentar a Ábalos y Koldo como “cabezas de turco”. En otras palabras: construir una versión alternativa que aliviara la presión sobre dos nombres clave de la trama que lleva meses golpeando al PSOE y al entorno del Gobierno.
La consigna, según el informe, era clara: no mencionar dinero. Hablar de sobres, sí; de documentación, también. Pero no de efectivo.
El precio del favor
La gravedad aumenta cuando el informe entra en la supuesta contraprestación. Pano relata que se les pidió que pensaran qué querían a cambio de aceptar la propuesta. Ella habría planteado 25.000 euros en efectivo y entre 2.500 y 2.800 euros mensuales para el alquiler de una vivienda. Álvaro Gallego, por su parte, habría pedido 15.000 euros para la compra de un coche.
La UCO recoge también que se habló de fórmulas para justificar esos pagos mediante una contratación o contratos de intermediación. Es decir, no se trataría solo de una conversación política o de una presión verbal, sino de una presunta operación con promesa económica para condicionar una declaración judicial.
Ferraz, dinero y silencio
El caso es demoledor porque reúne todos los ingredientes que más dañan al PSOE: Ferraz, dinero en efectivo, Ábalos, Koldo, Aldama y una presunta operación para modificar testimonios.
La versión finalmente no habría prosperado. Según la declaración recogida por la UCO, Pano consultó con su abogado y decidió no ajustar su testimonio a lo que pretendían. Tras declarar en el Tribunal Supremo ratificando la entrega de dinero en efectivo procedente de los hidrocarburos en la sede del PSOE, la relación se rompió.
Ese detalle agrava aún más la fotografía política: cuando la testigo no declaró en los términos que supuestamente interesaban a esa “gente del PSOE”, se acabó el trato.
El PSOE ante su peor espejo
El informe no condena a nadie; recoge indicios, declaraciones y actuaciones sometidas a valoración judicial. Pero políticamente deja una imagen demoledora: mientras el PSOE intenta presentar cada escándalo como una pieza aislada, la UCO describe una presunta dinámica de protección interna para salvar a dos nombres fundamentales del caso.
Ábalos fue ministro de Sánchez. Koldo fue su hombre de confianza. Y ahora la Guardia Civil recoge que se habría intentado cambiar una versión sobre dinero entregado en Ferraz para “quitar presión” a ambos.
La pregunta ya no es solo qué pasó con el dinero. La pregunta es quién quiso taparlo.