La UCO identifica a “P.S.” como Pedro Sánchez y sitúa a Leire en la operación sobre su hermano
El informe sobre las cloacas del PSOE coloca al presidente en el centro político de las maniobras: David Sánchez, Begoña Gómez, Ábalos, Koldo, los WhatsApps y la ofensiva contra la UCO

El nuevo informe de la UCO sobre las cloacas del PSOE vuelve a golpear en el punto más sensible de Moncloa: Pedro Sánchez. Esta vez, la clave está en dos iniciales aparentemente discretas, pero de enorme carga política: “P.S.”.
Según el informe de la Guardia Civil, las anotaciones de las libretas de Leire Díez contemplaban movimientos relacionados con el procedimiento judicial que afectaba a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. En esas notas aparece la referencia al “abogado del hermano de P.S.”, una fórmula que los investigadores encajan en el contexto de la causa de Badajoz y de las maniobras desplegadas alrededor de la magistrada Beatriz Biedma.
La conclusión política es demoledora para Ferraz: la presunta fontanería no solo se movía contra jueces, fiscales o guardias civiles. También habría estudiado cómo intervenir en una causa que tocaba directamente al núcleo familiar del presidente.

Informe de la UCO que certifica a Sánchez como P. S
El “hermano de P.S.”
La anotación manuscrita resulta especialmente comprometida porque no aparece en el vacío. Está insertada en el apartado del informe dedicado a las actuaciones relacionadas con la magistrada Beatriz Biedma, instructora del procedimiento sobre David Sánchez.
La UCO señala que Sáenz de Tejada habría intentado en marzo de 2025 recusar a la magistrada tras solicitar su personación como acusación popular. Y añade un dato clave: en las libretas de Leire estaban contempladas ambas posibilidades, tanto la asunción de la defensa de David Sánchez como la personación como acusación popular.
La frase que retrata la motivación: “tu esposa y tu hermano”
El informe contiene otra referencia todavía más reveladora sobre el clima que rodeaba a Leire Díez. Según la declaración del testigo Joaquín Parra, Leire se presentó como alguien capaz de ayudarle frente a las “injusticias” judiciales que decía estar sufriendo. Cuando Parra le preguntó por qué se implicaba, la respuesta atribuida a Leire fue directa: “cuando tú sufres en tus propias carnes las injusticias, cuando imputan a tu esposa y a tu hermano, entonces te das cuenta que hay que limpiar”.

Informe de la UCO
La frase no menciona expresamente a Sánchez por su nombre, pero el contexto político es evidente. En el informe aparecen una y otra vez los asuntos judiciales que afectan al círculo más próximo del presidente: su hermano, su esposa y los escándalos que rodean a sus antiguos colaboradores.
La presunta fontanera del PSOE no hablaba de una batalla abstracta contra la injusticia. Hablaba de limpiar cuando el poder se ve cercado por los tribunales.
El hermano, la esposa, Koldo y Ábalos
La UCO recoge otro pasaje que permite entender el verdadero perímetro de las preocupaciones de Leire. En una declaración sobre reuniones vinculadas a la Guardia Civil, se afirma que Leire hizo comentarios sobre el “excesivo trabajo” que tenía y citó el caso de Badajoz del hermano del presidente, la esposa de este y los asuntos de Koldo y Ábalos.
Ese párrafo resume el mapa del sanchismo judicializado: David Sánchez, Begoña Gómez, José Luis Ábalos y Koldo García. Todos los incendios alrededor de Moncloa en la misma fotografía.
Y eso es lo más grave del informe. No describe una militante actuando por libre ni una conversación perdida en una libreta. Describe una presunta estructura pendiente de las causas más sensibles para Pedro Sánchez y su entorno.
Los WhatsApps que hicieron saltar las alarmas
El nombre de Sánchez vuelve a aparecer en otro de los frentes más delicados del informe: los mensajes privados entre José Luis Ábalos y el presidente del Gobierno.
La UCO reconstruye la secuencia de publicaciones sobre esos WhatsApps y recoge que Ábalos terminó admitiendo que parte de los mensajes con Pedro Sánchez se publicaron con su consentimiento. Ese dato era fundamental porque desmontaba la sospecha que algunos intentaron proyectar sobre la Guardia Civil como origen de la filtración.
Según el informe, poco después de publicarse esa información, Leire remitió a Vicente una captura de un chat con Santos Cerdán. En esa conversación se observaba cómo Leire había hablado con Santos sobre las filtraciones y sobre el reconocimiento de Ábalos.
Otra vez la misma secuencia: Sánchez en el centro, Ábalos como amenaza, Leire moviéndose entre bambalinas y Santos Cerdán recibiendo información de primera mano.
Acusar a la UCO para tapar el incendio
El informe también recoge las actuaciones administrativas abiertas en la Guardia Civil tras la publicación de informaciones que afectaban al entorno del presidente. Una de ellas se abrió tras aparecer en un informe una cuenta de correo utilizada por la mujer del presidente del Gobierno en unas diligencias relacionadas con David Sánchez.
En paralelo, la UCO relata otra información reservada activada tras noticias sobre mensajes entre Ábalos y Sánchez. Lo relevante es que los investigadores sostienen que Leire ya habría sabido que el origen de la filtración no era la UCO, sino el propio entorno de Ábalos.
Ese punto es políticamente demoledor: mientras se ponía bajo sospecha a la Guardia Civil, la propia investigación apunta a que el origen real de las filtraciones no estaba en la Unidad Central Operativa.
La maniobra, vista en conjunto, encaja con una obsesión recurrente del informe: desacreditar a quienes investigaban las causas que cercaban al PSOE y a Moncloa.
“Si hablo puedo hacer caer al Gobierno”
Ábalos aparece en el informe como una figura incómoda para Sánchez. No solo por su pasado como ministro y hombre fuerte del PSOE, sino por lo que podía tener en su poder. En el contexto de las noticias recogidas por la UCO, se alude a la supuesta información sensible que el exministro decía guardar sobre el presidente.
La frase atribuida a ese entorno resume el pánico político del momento: “si hablo puedo hacer caer al Gobierno”.
Y ahí cobra sentido todo lo demás: la tensión por los WhatsApps, el intento de señalar a la UCO, las conversaciones de Leire con Santos y el interés por controlar daños en torno a Ábalos y Koldo.
Sánchez no está investigado, pero todo conduce a Sánchez
El informe no señala a Pedro Sánchez como investigado. Esa precisión es importante. Pero políticamente el documento es letal para Moncloa porque casi todos los caminos conducen al presidente.
Cuando se habla del “hermano de P.S.”, aparece David Sánchez. Cuando se habla de la esposa, aparece Begoña Gómez. Cuando se habla de los WhatsApps, aparece Ábalos. Cuando se habla de Koldo, aparece la trama que ha hundido la antigua sala de máquinas del sanchismo. Y cuando se habla de la UCO, aparece el intento de desacreditar a quienes investigaban esos asuntos.
La UCO no ha encontrado solo unas iniciales en una libreta. Ha encontrado un mapa de preocupaciones, movimientos y maniobras alrededor del poder.
Ferraz quiso vender que Leire Díez era una fontanera sin tuberías, una militante que iba por libre. Pero el informe dibuja otra cosa: una presunta red pendiente de los problemas judiciales más graves del presidente, con el hermano de Sánchez en la libreta, la esposa en las conversaciones, Ábalos en los WhatsApps, Koldo en el sumario y la Guardia Civil convertida en objetivo.
Las iniciales “P.S.” no son un detalle menor.
Son la puerta de entrada a la pregunta que Moncloa no quiere responder: hasta dónde llegó la fontanería para proteger al sanchismo.