Sánchez se aferra a "las personas a las que quiero" para defender a su esposa, su hermano y Zapatero
El presidente reconoce que no le resulta fácil hablar de las causas que afectan a su entorno, mantiene su confianza en el expresidente socialista y niega cualquier trato de favor a Plus Ultra
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, a 24 de junio de 2026, en Madrid (España).
Pedro Sánchez ha llevado al Congreso la defensa de su esposa, Begoña Gómez, de su hermano, David Sánchez, y del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, todos ellos afectados por distintas investigaciones judiciales. El jefe del Ejecutivo ha admitido que abordar estas causas tiene para él una dimensión personal porque afectan, según ha dicho, «a personas a las que quiero».
«No es fácil hablar de ellos porque afectan a personas a las que quiero», ha afirmado Sánchez durante su intervención en la Cámara Baja, en la que ha insistido en que mantiene su confianza en el sistema judicial, aunque ha reconocido que existen decisiones que le cuesta comprender.
«Yo voy a confiar en el sistema judicial de nuestro país, aunque haya decisiones que cueste comprender», ha señalado el presidente, antes de añadir una petición directa: «Lo que le pido a la Justicia es que sea justa».
Sánchez ha rechazado que las investigaciones abiertas contra personas de su entorno vayan a alterar sus planes al frente del Gobierno. «La pregunta no es si debemos continuar, la pregunta es cómo no vamos a continuar», ha proclamado ante el Congreso.
El presidente también ha defendido expresamente a José Luis Rodríguez Zapatero, investigado por un presunto delito de tráfico de influencias en la causa relacionada con el rescate de Plus Ultra. Sánchez ha recordado que el procedimiento se encuentra todavía en fase de instrucción y ha sostenido que la trayectoria del expresidente socialista le permite mantener su confianza en él.
Según ha explicado, el legado de Zapatero al frente del Gobierno y el hecho de que durante su mandato no se produjera ningún escándalo avalan, a su juicio, su presunción de inocencia. También ha destacado que el expresidente está colaborando con la Justicia y que ha defendido «con gran convicción» la legalidad de su actividad privada.
Sánchez ha negado de forma rotunda que el Gobierno concediera un trato de favor a Plus Ultra durante la aprobación de la ayuda pública a la compañía aérea. El presidente ha defendido que el crédito fue «plenamente legítimo», que se tramitó conforme a la ley y que se aplicaron los mismos criterios que en otras operaciones similares.
El jefe del Ejecutivo ha subrayado además que el rescate contó con todas las garantías y que la operación fue avalada tanto por la Justicia como por el Tribunal de Cuentas.
«No debe existir ninguna sombra de duda sobre la actuación del Ejecutivo», ha afirmado Sánchez, que ha pedido a quienes cuestionan la operación que presenten pruebas. «Que no especule, que no insinúe, que no susurre, que lo demuestre», ha reclamado.
Sánchez ha asegurado que el Gobierno está «muy tranquilo» y «muy seguro» del trabajo realizado y ha descartado rendirse ante la presión política y judicial. «No somos infalibles, pero no vamos a caer en el error de rendirnos», ha afirmado.
«Vamos a defender la verdad mientras otros quieren sepultarla entre mentiras y vamos a seguir gobernando», ha remachado.