Guerra interna en el PNV: piden la salida del partido de Ortuzar
Andoni Ortuzar, ex presidente del PNV con sus reuniones con las cloacas socialistas para hablar del caso de Tubos Reunidos, ha resultado ser un traidor a las siglas de su partido, provocando un daño reputacional de consecuencias imprevisibles. No puede seguir ni un minuto más como consejero de Movistar y debe ser expulsado del partido sin contemplaciones

(Foto de ARCHIVO) El expresidente del EBB del PNV Andoni Ortuzar durante un desayuno informativo, en el Hotel Lakua de Vitoria 19/9/2025
Esta es la principal conclusión que se desprende de las distintas conversaciones que hemos mantenido con diferentes responsables del PNV, al conocerse mediante el informe de la UCO la existencia de dos reuniones con las cloacas del PSOE por parte del entonces presidente del partido.
Aunque ya se conocía desde hace dos semanas la existencia de un informe de la UCO fechado el 6 de mayo, nadie del PNV esperaba una implicación tan directa en el caso de Tubos Reunidos, una empresa que accedió al rescate de 112 m desde el gobierno de la nación y en la que Ortuzar, fuera de los cauces habituales de contacto entre los partidos, se reunió dos veces con las cloacas del PSOE, para conseguir una serie de beneficios y mejoras del rescate que salvaran de lo inevitable, la declaración del concurso de acreedores que dejara K.O a una empresa considerada estratégica en el P.Vasco y que durante décadas cotizó en el mercado bursátil.
Esta implicación directa del entonces presidente nacionalista en en el caso de Tubos Reunidos, ha generado un shock en el seno del PNV, puesto que nadie entiende que fin tienen estas reuniones de Ortuzar con la cloaca socialista, cuando resulta evidente que con el apoyo que el partido sabiniano ha dado a Sánchez, con sólo levantar el teléfono, podría recibir respuestas claras y directas desde los aledaños del poder monclovita, sin necesidad de recurrir tanto a Santos Cerdán, Leire Díez y Antxón Alonso, el clan HIRUROK (los tres) dentro de las cloacas socialistas. La conclusión que saca desde algunos sectores del PNV es que existe una gran sospecha de que Ortuzar tuviera como único fin “trincar”, lo que tiene que ser analizado, investigado y dar respuesta desde los órganos internos del partido.
El caso Ortuzar y Tubos Reunidos, se ha podido convertir en la espita definitiva para que el PNV haya pasado de ser una olla a presión para los distintos sectores del partido sabiniano, a la apertura de una guerra interna dura y sin consecuencias previsibles entre aquellos del partido que consideran que ha llegado el momento de finalizar el apoyo nacionalista a Pedro Sánchez por los cuantiosos daños colaterales que este apoyo está generando tanto desde el punto de vista social y político tanto dentro y fuera del P. Vasco. En esta posición, se encuentran el Lehendakari Imanol Pradales y un amplio sector del partido, fundamentalmente en Vizcaya, el territorio originario del PNV y el de mayo fuerza electoral y de representación del PNV tanto en ayuntamientos como en la propia Diputación Foral.
También el empresariado vasco, está de acuerdo en esta postura, sobre todo por el daño reputacional que supone apoyar a Sánchez para el P.Vasco, además de la paralización de proyectos y freno al futuro que supone la falta de PGE de cara a plantearse una política de inversiones que mejoren las necesidades de la Comunidad Autónoma Vasca.
En el otro lado del tablero, sólo está el presidente del PNV Aitor Esteban, que enroscado en su "odio visceral" al PP, no quiere participar en nada que modifique la postura del nacionalismo vasco ante Sánchez, planteando la excusa banal e irrealizable de exigir al gobierno la presentación de presupuestos o la convocatoria de elecciones si esto no se produce, provocando un daño reputacional y posiblemente electoral en las elecciones municipales y forales del año que viene, en donde el batacazo nacionalista puede ser sideral ante el cansancio social, la equiparación del PNV a una complicidad con Pedro Sánchez completamente evidente, agravado con la presencia de un ex presidente del EBB en pleno ejercicio de su cargo, con las cloacas socialistas.
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Ambos sectores nacionalistas que podrían entrar en una guerra de consecuencias desconocidas, están de acuerdo en que el PNV no puede participar en una moción de censura contra Sánchez, pero la realidad le dice a uno de los dos sectores, en el que están encuadrados tanto la “vieja guardia” como el propio Lehendakari Pradales, que el PNV no puede aparecer como cómplice de Sánchez y muestran un gran disgusto por la postura mantenida este miércoles durante la comparecencia de Sánchez, en donde el PNV nuevamente ha quedado encuadrado en una complicidad dañina por seguir siendo aliado del presidente del gobierno de España. Alguno de los burukides con los que hemos hablado, nos dicen: "La portavoz de nuestro partido estuvo mediocre, perdió una gran oportunidad de desmarcarse de Sánchez y su discurso parece como si le hubiera sido remitido desde Sabin Etxea" ( Sede central del PNV en Bilbao)
Otro de los puntos de fricción en el seno del PNV, es la estrategia que está diseñando de cara a las elecciones municipales la dirección encabezada por Aitor Esteban, que algunos burukides llaman como “la política del chupete” al colocar candidatos a las alcaldías extremadamente jóvenes, sin experiencia en la gestión de administraciones públicas y con unos contextos y características que se distancian de la presentación de personas de reconocido prestigio social, en donde la capacidad de gestión pública ha sido siempre determinante, además de un cierto estilo de calidad en cuanto a la sociología de las ciudades que pretenden gobernar, cosa que ninguno de los tres candidatos a las 3 capitales vascas cumplen, por ser demasiado jóvenes y unos perfectos desconocidos ante la sociedad.
Ante la situación interna que está atravesando el PNV, particularmente desde hace más o menos un año, fecha en la que Aitor Esteban accedió a la presidencia del partido, cabe lanzar una serie de preguntas que podrían aclarar muchas cosas, pero que posiblemente no se contestarán y se pasará de ellas de lado, ante la cruda realidad que representan.
¿Cuál fue la razón real de que Andoni Ortuzar prescindiera de Iñigo Urkullu como candidato a repetir como Lehendakari, siendo Urkullu uno de los principales valedores para que Ortuzar fuera el presidente del EBB?
¿Cuál fue la razón real de la retirada de Andoni Ortuzar como candidato a la presidencia del EBB, al haber perdido las elecciones primarias en 7 batzokis del territorio guipuzcoano con una gran influencia y domino del sempiterno Joseba Egibar?
¿Que hizo presentarse a Aitor Esteban a la presidencia del partido, cuando según dicen algunos burukides no tenía un apoyo sólido del partido?
Habría más preguntas que formular pero habrá tiempo para hacerlas ya que el horizonte del PNV en un futuro inmediato puede ser negro y de la lluvia fina que le está cayendo ahora, puede pasar a una tormenta fuerte y dura, en la que sus posturas actuales le pueden apartar del poder, si continúa con posturas que le pueden dañar y sin apoyos de afines ideológicos, dado que determinadas puertas están cerradas, por el “señor del tractor amarillo”, sin solución y acomplejados por si les identifican como un partido de derechas, distorsionando hasta lo imposible ese viejo lema sabiniano de “Dios y la ley antigua” para encuadrarlo como “partido social cristiano”.