Los antiguos escuderos de Alvise rompen su silencio: "Lleva la mentira en el ADN"
Álvaro Solier y Nora Junco, elegidos en la lista de Se Acabó La Fiesta, acusan a su antiguo líder de ser «el más corrupto de los corruptos» y reivindican su colaboración con PP y Vox en el Parlamento Europeo

Los querellantes son Diego Solier y Nora Junco, durante su declaración ante el juez, en el Tribunal Supremo
Los eurodiputados Álvaro Solier y Nora Junco, elegidos como números dos y tres de la candidatura de Se Acabó La Fiesta en las elecciones europeas de 2024, han lanzado duras acusaciones contra el promotor de la agrupación, Luis ‘Alvise’ Pérez, después de romper completamente su relación política y personal con él.
«Lleva la mentira en el ADN y miente más que habla», ha afirmado Solier durante un encuentro con medios de comunicación. Junco, por su parte, ha señalado que entraron en el proyecto para combatir la corrupción y que ahora Alvise «va a resultar que es el más corrupto de los corruptos».
Ambos eurodiputados se distanciaron del líder de SALF pocos meses después de las elecciones europeas y terminaron integrándose en el grupo de Conservadores y Reformistas Europeos, ECR, liderado por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Alvise quedó fuera de esta formación y permanece actualmente entre los diputados no inscritos de la Eurocámara.
La ruptura desembocó también en una demanda de Solier y Junco contra su antiguo compañero por presunto acoso. Alvise afronta además varios procedimientos judiciales, entre ellos una investigación por la supuesta financiación irregular de su formación mediante 100.000 euros en efectivo entregados por un empresario vinculado al sector de las criptomonedas.
"Todo era fachada"
Solier y Junco han explicado que decidieron incorporarse a SALF atraídos por el discurso contra la corrupción y por la intención de «trabajar por España». Sin embargo, aseguran que poco después comprobaron que la estructura que Alvise presentaba públicamente no existía realmente.
Junco ha recordado la ilusión con la que numerosas personas acudían a sus actos electorales y entregaban documentación sobre posibles irregularidades para que fueran investigadas por el supuesto equipo de Alvise.
«Acababan en un rincón de su casa. No tenía equipo de investigación ni nada, era todo fachada», ha asegurado la eurodiputada.
Los dos sostienen que buena parte de las personas que ayudaron a poner en marcha el proyecto terminaron abandonándolo al conocer la forma de actuar de su líder. «Alvise solo era el altavoz, pero cuando se dieron cuenta de cómo era, se alejaron», ha relatado Solier.
Junco lo ha definido como una persona «volátil» e «incapaz de manejar» un proyecto político, mientras que Solier ha afirmado que podía defender una posición y cambiarla completamente al día siguiente.
«Si me hubiera dicho que lleva la mentira en el ADN y que miente más que habla, no me habría acercado a él», ha añadido.
Entre el PP y Vox
Tras su incorporación al grupo ECR, Solier trabaja principalmente en asuntos relacionados con la industria, la tecnología, la investigación y la innovación. Junco forma parte de la Comisión de Pesca y se ocupa también de cuestiones vinculadas con el medio ambiente y la vivienda.
Los dos eurodiputados defienden que pertenecer a un grupo parlamentario les permite disponer de mayores recursos y participar de forma efectiva en la actividad de la Eurocámara, frente a la situación de los diputados no inscritos.
«O estás en un grupo o tu trabajo diario es cacarear, hacer ruido y grabar vídeos», han afirmado en referencia a la actividad de Alvise.
Aunque aseguran estar plenamente identificados con los principios de los Conservadores y Reformistas Europeos, Solier y Junco han destacado también la buena relación que mantienen con los representantes del Partido Popular y de Vox en Bruselas.
«Nos parecemos. Somos un centroderecha conservador y colaboramos con ellos», ha explicado Solier, que sitúa su posición política «en medio» del PP y Vox.
Entre sus principales planteamientos se encuentran la defensa de la agricultura, la pesca y la ganadería, la reducción de la burocracia, la apuesta por la energía nuclear, la protección del dinero en efectivo y la consideración de la familia como núcleo central de la sociedad.
Los dos eurodiputados no descartan volver a presentarse a las elecciones europeas, aunque condicionan esa posibilidad a que su trabajo resulte útil para los ciudadanos. En caso contrario, aseguran que regresarían a sus anteriores profesiones.
«Como no somos políticos de carrera, tenemos esa libertad», ha concluido Junco.