La presión hace mella en Marlaska: reconoce que la directora de la Guardia Civil le informó de una reunión con Leire Díez tras negarlo
El ministro de Interiorha comparecido de nuevo en el Senado bajo una batería de preguntas sobre el caso Koldo y la trama vinculada a Leire Díez. En su defensa de la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, el ministro ha dejado una afirmación que choca con su posición mantenida semanas atrás.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, comparece ante la Comisión de Investigación del caso Koldo.
Fernando Grande-Marlaska ha vuelto al Senado para afrontar otra comparecencia marcada por las certeras preguntas de la oposición, que han acorralado en su asiento al ministro más cuestionado de la era Sánchez. Una cuestión ha terminado prácticamente monopolizando buena parte del debate: qué sabía realmente el ministro del Interior sobre los contactos entre la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, y la exmilitante socialista Leire Díez.
Y en ese punto ha aparecido el elemento más incómodo para el titular de Interior, que posiblemente sobrepasado por los acontecimientos e informaciones ha acado reconociendo algo que hace semanas negó tajantemente. Tras salir las informaciones que apuntaban a reuniones entre González y Díez, Marlaska rechazó con rotunidad ser informado de las mismas. Sin embargo ahora ha reconocido que sí recibió información sobre uno de esos encuentros, una explicación que contrasta con la idea trasladada anteriormente de que no había sido informado. Un detalle que desde luego no es menor y del que se ha hecho eco el secretario general del PP, Miguel Tellado: "A este paso habrá más versiones que del avión de Delcy".
El ministro ha intentado desviar la atención afirmando que no existe ninguna contradicción y ha sostenido que Mercedes González nunca le ha dado versiones distintas sobre lo ocurrido. Marlaska ha rechazado haber cambiado de posición y ha respondido con una frase dirigida a sus críticos: “He dado una versión, no cinco”. También ha insistido en que “no engañé a nadie”. Recordemos que primero Marlaska negó las reuniones; después aceptó que sí que existieron pero que no fue informado; y ahora admite que sí supo de una de ellas.
Según ha explicado, la directora de la Guardia Civil le trasladó que había mantenido un encuentro con Díez (aunque no recuerda si le mencionó expresamente su nombre o si habló simplemente de “una persona del Partido Socialista”) interesada en la rehabilitación del comandante Rubén Villalba, investigado en el caso Koldo. Además, ha añadido que González le ha explicado que hubo otras dos reuniones previas en las que, según su relato, no se abordó ningún asunto relacionado con sus responsabilidades al frente del cuerpo.
En paralelo, el ministro ha tratado de desvincular completamente al Ministerio del Interior de cualquier actuación relacionada con la denominada trama de Leire Díez. Ha asegurado estar “convencido” de que ninguna persona dependiente de Interior ha actuado de forma inadecuada y ha situado todo lo ocurrido “fuera del Ministerio”. En esa misma línea, ha cerrado filas con Mercedes González y ha afirmado que no tiene “ninguna duda” sobre su actuación ni “ni un indicio” contra ella, subrayando además que ni la actual directora general ni su antecesor están investigados.
Intenta desmentir las presiones de Interior a la UCO para que no investigasen el entorno de Sánchez
También ha negado cualquier tipo de presión sobre la Unidad Central Operativa (UCO) y ha asegurado que nunca ha dado instrucciones para dejar de investigar hechos que afectaran al entorno del presidente del Gobierno. Según ha explicado, tuvo conocimiento de la existencia de esta trama cuando la directora de la Guardia Civil le comunicó que el director adjunto operativo había recibido una nota de la Jefatura de Información sobre un grupo de personas que presuntamente trataba de atribuir irregularidades a la UCO.
Marlaska ha revelado igualmente que trasladó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, información sobre su reunión con la UCO del 30 de mayo de 2025 tras conocerse el audio en el que Leire Díez hablaba de “matar” al teniente coronel Antonio Balas. Según el ministro, Sánchez le trasladó que le parecía “perfecto” expresar apoyo a la unidad. Respecto a su posible dimisión, ha dejado su cargo en manos del presidente del Gobierno.
Pese al cierre de filas del ministro con su equipo y a su insistencia en negar cualquier irregularidad, la sesión ha dejado abierta una cuestión política difícil de esquivar y que se repite en el sanchismo: la diferencia entre el mensaje que Interior sostuvo cuando comenzaron a aparecer las informaciones sobre los encuentros y el reconocimiento actual de que, al menos uno de ellos, sí había llegado al despacho del ministro.