Abascal marca territorio ante Feijóo: "No me presento para ser su vicepresidente"

El líder de Vox avisa al PP de que su objetivo es ganar las elecciones y ocupar la Presidencia, aunque reivindica la buena relación entre ambos partidos y defiende los nuevos gobiernos autonómicos de coalición.

El líder de Vox, Santiago AbascalCongreso de los diiputados

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Santiago Abascal ha respondido a Alberto Núñez Feijóo dejando claro que Vox no contempla presentarse a unas elecciones generales como simple apoyo del Partido Popular ni como una pieza destinada a facilitar la llegada del líder popular a La Moncloa. Su aspiración, ha subrayado, es ganar los comicios y convertirse en presidente del Gobierno.

«No me veo como vicepresidente porque me presento a presidente», ha afirmado este martes durante una entrevista en La mirada crítica, en Telecinco. Abascal ha insistido en que Vox acudirá a las urnas con un proyecto propio y con la intención de obtener el respaldo suficiente para liderar el próximo Ejecutivo.

La declaración llega después de que Feijóo reiterase que el objetivo del PP continúa siendo gobernar en solitario, aunque haya admitido que estaría dispuesto a formar un Ejecutivo con Vox si ese fuese el resultado que determinasen los ciudadanos. Las encuestas, sin embargo, vienen situando a ambas formaciones ante la necesidad de entenderse para alcanzar una mayoría suficiente.

Abascal ha evitado convertir esta competencia electoral en un enfrentamiento personal con el presidente del PP. Según ha explicado, ambos mantienen una buena relación, pese a las críticas que Vox dirige habitualmente contra los acuerdos alcanzados entre los populares y el PSOE.

«Hemos denunciado los acuerdos del PP con el PSOE. Eso no significa tener una mala relación, significa que tenemos la obligación de decir la verdad», ha señalado. El dirigente de Vox diferencia así entre la relación personal que mantiene con Feijóo y las discrepancias políticas que separan a sus respectivos partidos.

El líder de Vox considera que la relación actual con el PP está basada en el respeto y en la conciencia de que ambas formaciones están obligadas a entenderse. Esa colaboración ya se ha traducido en nuevos acuerdos autonómicos en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, donde populares y Vox han vuelto a compartir responsabilidades de gobierno o a cerrar pactos de investidura.

La nueva etapa supone la reconstrucción de unos puentes que saltaron por los aires en 2024, cuando Vox decidió abandonar los gobiernos autonómicos que compartía con el PP por sus diferencias respecto al reparto y la acogida de menores migrantes no acompañados.

Abascal sostiene ahora que sus socios siempre han sabido que ambas organizaciones políticas estaban «condenadas a entenderse». No obstante, ha reclamado al PP que respete los compromisos firmados y ha advertido de que Vox no permanecerá en gobiernos donde sus acuerdos sean ignorados.

«Respetamos a nuestro socio de gobierno, con el que podemos tener muchas discrepancias, y le pedimos que nos respete y respete los pactos», ha afirmado. El presidente de Vox ha repetido que su formación estaría dispuesta a romper nuevamente las coaliciones si el PP incumple lo firmado o coloca «zancadillas» a sus consejeros.

Pese a esta advertencia, Abascal se ha mostrado satisfecho con los acuerdos alcanzados durante los últimos meses. El más reciente se cerró en Andalucía, donde Vox ha entrado en el Ejecutivo de Juanma Moreno con una vicepresidencia ocupada por Manuel Gavira y competencias en Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local.

El dirigente ha reconocido que los resultados electorales de Vox no permiten aplicar íntegramente su programa. «Hemos logrado cosas importantes, pero no hemos logrado todas las que nos gustaría, ni muchísimo menos», ha admitido.

Entre las medidas que Vox considera fundamentales se encuentra la denominada «prioridad nacional», un concepto incorporado a sus acuerdos regionales con el PP y que la formación identifica con la preferencia de los españoles a la hora de acceder a determinadas ayudas y subvenciones públicas.

Abascal ha defendido que se trata de un principio «político y moral» basado en el sentido común y ha rechazado que pueda ser considerado contrario a la Constitución. A su juicio, que una expresión concreta no aparezca recogida en el texto constitucional no significa que sea inconstitucional.

El presidente de Vox ha argumentado que «los españoles no pueden ser discriminados en su propia patria» y ha calificado como un logro la incorporación de este criterio a los pactos firmados con el Partido Popular. El alcance concreto de la prioridad nacional ha provocado diferencias entre las dos formaciones, ya que el PP tiende a relacionarla con criterios como el arraigo, mientras Vox defiende una aplicación más amplia.

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Abascal afronta así la relación con Feijóo desde una doble posición: ambos partidos pueden compartir gobiernos y acuerdos territoriales, pero Vox no renuncia a competir directamente con el PP por el liderazgo del espacio político de la derecha.