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Escrivá le dio 4 años a Plus Ultra para pagar las deudas que certificó que no existían
El 94% de los 451.954 euros aplazados por la Seguridad Social, al mes de la entrevista con Zapatero, se abonaron tras recibir los 53 millones de la SEPI de Montero

El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá. Fernando Sánchez / Europa Press
“Plus Ultra se halla al corriente en el cumplimiento de las obligaciones tributarias y frente a la Seguridad Social impuestas por las disposiciones vigentes”. Esto asegura la Sepi de Montero el 5 de julio de 2021 al Tribunal de Cuentas.
Pero abre una curioso espita exculpatoria: “su forma de acreditación ante el órgano gestor correspondiente es mediante la aportación al mismo de un certificado expedido por la Administración Tributaria o de la Seguridad Social que tiene atribuido al ámbito de su competencia apreciar la situación de cumplimiento tributario o de obligaciones para con la Seguridad Social. No le es dado al resto de órganos gestores de la Administración arrogarse competencias de inspección, liquidación o recaudación tributarias”.
Una pericial solicitada por la justicia cuando se abre la causa de PLUS ULTRA sigue dando la razón a SEPI: “Plus Ultra a 31 de diciembre de 2019, se hallaba al corriente de sus obligaciones tributarias, e, igualmente, certificado emitido por la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) en fecha 20 de agosto de 2020, que acredita que, a la indicada fecha, la sociedad no tenía pendiente de ingreso ninguna reclamación por deudas ya vencidas con la Seguridad Social”.
No en vano, dos documentos aportados por Plus Ultra así parecen reflejarlo. El 20 de agosto recibe dos certificados de la Seguridad Social que garantizan que al 31 del 12 de 2020 y al 31 de diciembre de 2019 (fecha exigida por SEPI) se encontraba al corriente de pagos con la Seguridad Social. Lo expiden la jefa de sección de la subdirección de la tesorería de la Seguridad Social en Madrid. Igual validación le da ese día el subdirector general madrileño, José Luis Encinas Prado.
Esto certifican a pesar de la cronología de deudas y aplazamientos con la Seguridad Social de Plus Ultra que delata el sumario.
-30/08/2017. Solicita un primer aplazamiento de la deuda relativa a septiembre de 2017, que ascendía a un total de 136.505,94 euros. Es concedido por la Tesorería General de la la Seguridad Social (TGSS) en fecha 19/09/2017.
-27/03/2020. Cuando Plus Ultra ya busca el rescate –“hay que llegar a las ayudas”, pide la reconsideración del aplazamiento anterior con el objeto de incluir la deuda generada en el periodo de febrero de 2020, que ascendía a 237.084 euros. Dicha ampliación fue concedida en fecha 23/04/2020, siendo la deuda total aplazada en ese momento de 308.475,51 euros.
-29/06/2020. A tres meses de pedir el rescate demanda una segunda reconsideración del aplazamiento anterior, con el fin de incluir la deuda de mayo de 2020, que ascendía a un importe de 200.878,82 euros.
-5/10/2020. La Seguridad Social le concede un nuevo aplazamiento que engloba las deudas del anterior (en total, la deuda contraída por la Compañía durante el periodo comprendido entre el mes de julio de 2017 y mayo de 2020), cuyo importe ascendía a 451.954,79 euros.
Este último aplazamiento dinamita todas las certificaciones bendecidas por la Seguridad Social. Lo concede un mes después de que Plus Ultra pidiera el rescate (01/09/2020).
El ministerio de Escrivá le garantiza estar al corriente para poder optar al rescate y luego busca una fórmula para hacer viable el pago de la deuda que acumula desde 2017.
El acuerdo usa cruda terminología sobre la deuda en caso de impago. “Dará lugar a la inmediata continuación del procedimiento de apremio que se hubiese suspendido por la concesión del presente aplazamiento, dictándose sin más trámite, respecto de la deuda que no hubiese sido ya apremiada, la correspondiente providencia de apremio con el recargo del 20 % o del 35 %”. ¿Sufría apremios una empresa al corriente de pagos?
Pese a tal dureza textual, el ministerio de Escrivá le brinda un largo plazo de pagos: “La amortización del débito se realizará en el plazo de 46 cuotas, con vencimientos mensuales, que se iniciarán en el mes de octubre de 2020”. Culminaban en octubre de 2024, tres años después de cobrar el rescate obtenido en marzo de 2021.
Choca que Montero exija estar al corriente de pagos en 2019 para ser rescatada y Escrivá acuerde “conceder el aplazamiento para el pago de su deuda contraída con la Seguridad Social entre julio de 2017 y mayo de 2020 por 451.954,79 euros”.
Pero riza el rizo que pague la deuda con dinero público. El 93,8% lo abona Plus Ultra con el rescate en el bolsillo. El acreedor presta al moroso para que le pague.
Los directivos de Plus Ultra han conseguido un imposible: “He enviado un correo para tantear una segunda reconsideración sin tener todavía aprobada la de marzo. La SS nunca ha visto con buenos ojos varias reconsideraciones de deudas en el mismo año”. El milagro surge un mes después de la cita de Zapatero con Escrivá.