Sánchez reúne a siete ministros desde Lanzarote: mucha pantalla y pocas respuestas
Moncloa no atribuye decisiones concretas al encuentro telemático celebrado desde La Mareta; el único anuncio tangible llega de Elma Saiz, que pacta cuatro dispositivos humanitarios adicionales con la Ciudad Autónoma para aliviar el hacinamiento
Pedro Sánchez ya ha cumplido con la imagen. El presidente del Gobierno ha reunido este lunes por videoconferencia a siete ministros para analizar la crisis de Ceuta desde su retiro vacacional en La Mareta. Funcionó la conexión para hacer balance y tratar de coordinarse. Lo que no salió de la pantalla fue una sola decisión nueva atribuida expresamente a la cita.
En la reunión participaron Carlos Cuerpo, José Manuel Albares, Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska, Ángel Víctor Torres, Elma Saiz y Sira Rego. Un despliegue ministerial considerable para una convocatoria de cuyo contenido Moncloa apenas ha ofrecido detalles, más allá del seguimiento de la situación provocada por la entrada masiva de finales de julio.
La medida concreta de la mañana llegó por tierra. Tras reunirse presencialmente con Juan Jesús Vivas y ser recibida entre abucheos, Elma Saiz anunció un acuerdo para habilitar cuatro dispositivos temporales con capacidad para otras 1.500 personas. Tres serán gestionados por el Ejecutivo central y el cuarto dependerá de la Ciudad Autónoma.
La solución permitirá aliviar parte de la emergencia humanitaria, pero no responde a las principales exigencias planteadas por Vivas: mayor protección fronteriza, identificación de quienes permanecen en Ceuta, recuperación de la seguridad y medidas para reactivar una ciudad golpeada también en su actividad económica y comercial.
Es la segunda videoconferencia presidida por Sánchez desde el comienzo de la crisis. La primera tuvo lugar el 7 de agosto, aquella en la que Sánchez aparecía sin piernas en una de las fotografías, y también concluyó con el anuncio genérico de nuevas actuaciones, sin que la presión política, sanitaria y social haya dejado de crecer desde entonces.
La reunión ha servido para que Moncloa exhiba coordinación y para que Sánchez aparezca al mando sin abandonar Lanzarote. Ocho recuadros en la pantalla; fuera de ella, Ceuta continúa esperando respuestas sobre Marruecos, la frontera y el final de una crisis que no se resuelve únicamente instalando más campamentos.