ESdiario

crisis migratoria ceuta

Feijóo desmonta la reacción 26 días después de Sánchez en Ceuta con un demoledor "a buenas horas" y su plan para frenar la crisis

El líder del PP censura que Moncloa haya esperado casi cuatro semanas para reunir al Consejo de Seguridad Nacional y los populares contraponen a la reacción del Ejecutivo con su propio paquete de medidas.

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, durante una entrevista para Europa Press

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, durante una entrevista para Europa PressCésar Arxina / Europa Press

Alejandro Ibáñez
Publicado por

Creado:

Actualizado:

El "a buenas horas" de Alberto Núñez Feijóo resume buena parte de la jornada política de este lunes. Después de semanas de crisis en Ceuta, el Gobierno ha comenzado a mover algunas de sus principales palancas: Pedro Sánchez ha convocado el Consejo de Seguridad Nacional y el Ejecutivo prepara la declaración de una situación de interés para la Seguridad Nacional. También confirma el inicio del mando único. El problema para Moncloa es el calendario. Todo llega casi un mes después de la entrada masiva de migrantes desde Marruecos y una vez terminadas las vacaciones estivales del presidente.

Feijóo ha puesto precisamente el foco en esa tardanza. "España sufre una violación de su integridad territorial y Sánchez tarda CASI UN MES en convocar al Consejo de Seguridad Nacional. A buenas horas", ha escrito en X. Una crítica que cobra especial relevancia porque algunas de las decisiones que ahora adopta el Ejecutivo coinciden con las reclamaciones que el PP ha plasmado este mismo lunes en una proposición no de ley registrada en el Congreso para exigir una "respuesta de Estado" ante la crisis.

Alicia García ha reforzado este mensaje y ha puesto el foco en esas extensas vacaciones del presidente mientras Ceuta sufría las consecuencias. "Cuando la emergencia exige liderazgo inmediato, no vale reaccionar al volver tranquilamente de vacaciones. Ceuta necesitaba al Estado desde el primer día, no una reunión tardía", ha afirmado la portavoz popular en el Senado. Es el argumento con el que el PP pretende cerrar políticamente estas semanas: el debate ya no está únicamente en qué hace Sánchez, sino en por qué ha esperado hasta ahora para hacerlo.

Un mes después, algunas de las medidas que reclamaba el PP

Entre las primeras medidas incluidas por los populares en su iniciativa parlamentaria estaba precisamente declarar una situación de interés para la Seguridad Nacional, convocar al Consejo de Seguridad Nacional y designar una autoridad única encargada de coordinar la respuesta. Movimientos que el Gobierno ha decidido activar ahora, después de semanas de crisis. También ha pedido a Bruselas una partida de fondos de emergencia para afrontar una crisis en una ciudad en la que, al menos hasta ahora, desde el Gobierno hablan de "normalidad".

El plan del PP va, sin embargo, más allá. En materia migratoria, reclama acelerar los procedimientos legales para el retorno voluntario o la expulsión de quienes entraron ilegalmente, desplegar las unidades de Extranjería necesarias y establecer un calendario para resolver los expedientes. En paralelo, plantea redefinir la relación con Marruecos sobre los principios de "respeto y reciprocidad", rechazando cualquier "amenaza" o "chantaje" y defendiendo expresamente la integridad territorial de Ceuta y Melilla.

En el capítulo fronterizo, Feijóo apuesta por recurrir a Frontex y reforzar de manera permanente la seguridad. La propuesta incluye más Guardia Civil y Policía Nacional, ampliar las unidades de Extranjería, reforzar jueces, fiscales y sanitarios, prolongar el perímetro fronterizo mar adentro desde el Tarajal e implantar un sistema permanente de vigilancia marítima y costera. A ello suma cambios en la normativa de Extranjería y asilo para adaptar la respuesta ante situaciones como la vivida.

Un plan de 650 millones para mirar más allá de la emergencia

El PP también pretende que la respuesta no termine cuando desaparezcan las imágenes de la crisis. Por eso propone reclamar a la Unión Europea un tratamiento singular para Ceuta y Melilla, equivalente al de las regiones ultraperiféricas en ámbitos como fondos, fiscalidad y fronteras, además de dar a ambas ciudades representación propia en la delegación española del Comité Europeo de las Regiones.

La última pata es económica: un Plan de Reactivación de al menos 650 millones de euros entre 2027 y 2032, pactado con Ceuta y Melilla y su sociedad civil. Incluiría una Ley de Régimen Especial, incentivos e inversión pública, mejoras de conectividad con la Península, medidas de vivienda y empleo juvenil y una mayor presencia permanente del Estado en Sanidad, Educación, Justicia, Fuerzas de Seguridad y Fuerzas Armadas.

Después de semanas en las que Ceuta ha estado en el centro de una crisis histórica, Sánchez empieza a adoptar decisiones de calado. Feijóo ha elegido no discutir su necesidad, sino señalar el retraso con el que llegan. Y ahí está el flanco político que el PP pretende explotar: si ahora son necesarias una coordinación reforzada, el Consejo de Seguridad Nacional y medidas extraordinarias, la pregunta que queda sobre la mesa es por qué hubo que esperar casi un mes y al regreso de las vacaciones del presidente para activarlas.

tracking