Un partido marroquí carga contra España por la bandera y denuncia una "provocación inaceptable" y lanza una advertencia
Un medio marroquí publica hoy la dura reacción del Movimiento Popular, que acusa a "partes españolas" de profanar uno de los principales símbolos de Marruecos.
Banderas de Marruecos y España junto a la publicación de Hespress sobre la polémica por el emblema marroquí.
La prensa marroquí vuelve a poner el foco este viernes en España. Hespress, uno de los principales diarios digitales de Marruecos, publica hoy, 4 de septiembre, la reacción del Movimiento Popular después de que, según denuncia la formación, una bandera nacional marroquí fuera rota por «partes españolas».
La Secretaría General del partido expresa su «firme condena» por lo ocurrido y considera que el acto constituye una «provocación inaceptable» que afecta al simbolismo de la bandera como representación de la soberanía del Estado, la dignidad de los ciudadanos y la memoria colectiva del país.
El Movimiento Popular, conocido también por el símbolo electoral de «la Espiga», sostiene que este episodio no alterará la voluntad de Marruecos de mantener unas relaciones de amistad, buena vecindad y cooperación con España. La formación defiende que los intereses comunes de ambos países obligan, a su juicio, a priorizar el diálogo, el entendimiento y el respeto mutuo.
Sin embargo, el comunicado endurece el tono cuando aborda las decisiones soberanas del reino alauí. El partido asegura que la política exterior de Marruecos y la elección de sus socios no pueden quedar condicionadas por este tipo de actuaciones ni someterse a presiones externas. En ese punto menciona expresamente los intereses económicos y marítimos del país y, de manera particular, la pesca.
La formación marroquí también dirige un mensaje a los responsables políticos españoles. Les reclama «responsabilidad política» y les pide que eviten discursos o actuaciones que puedan reavivar las tensiones o alimentar el enfrentamiento entre ambos países. Según el partido, episodios como el denunciado responden a actitudes del pasado que no encajan con el nivel de cooperación que, a su juicio, deberían mantener Madrid y Rabat.
El comunicado termina reivindicando el principio de igualdad entre Estados y dejando una advertencia clara: la amistad no implica renunciar a la dignidad y la buena vecindad no supone aceptar una humillación. Un mensaje que Hespress sitúa hoy entre sus informaciones políticas y que añade un nuevo elemento de fricción al debate bilateral entre España y Marruecos.