ESdiario

Ábalos rompe su silencio para presumir de "transparencia": lecciones de un condenado por corrupción

El exministro reaparece después de meses, publica sus notas de Derecho y se presenta como víctima de una persecución sin dedicar una sola palabra de autocrítica a su condena

El exministro de Transportes José Luis Ábalos declara como acusado en el juicio del Tribunal Supremo 

El exministro de Transportes José Luis Ábalos declara como acusado en el juicio del Tribunal Supremo EUROPA PRESS

Luis Sordo
Publicado por

Creado:

Actualizado:

José Luis Ábalos ha roto su prolongado silencio para dar lecciones de "transparencia". La paradoja es mayúscula: el antiguo hombre fuerte de Pedro Sánchez, condenado por corrupción, reaparece para publicar las asignaturas de Derecho que superó y atacar al hombre que quiso conocer su expediente académico.

Ábalos sostiene que el exfiscal Ramiro Grau Morancho, vinculado a Manos Limpias, lleva años manteniendo una "obsesión persecutoria" contra él. Recuerda las denuncias que presentó por la compra de mascarillas, sus intentos ante diferentes tribunales y su vinculación pasada con Falange Española. También rescata su condena por corrupción de menores para lanzar el golpe más brutal: "Casi prefiero que continúe con su particular obsesión conmigo antes que dedicar su tiempo a actividades que le merecieron su condena".

Notas universitarias en lugar de explicaciones

El exministro explica que Grau solicitó en 2025 acceder a su expediente en la Universidad de Valencia. La institución rechazó inicialmente entregarlo y el Consejo Valenciano de Transparencia permitió después conocer los cursos en los que estuvo matriculado y si consiguió alguna titulación, pero protegió las asignaturas aprobadas.

Ábalos ha decidido publicar esas notas voluntariamente y vender el gesto como un ejemplo de limpieza pública. Sin embargo, no aclara ninguna de las cuestiones relacionadas con su condena ni realiza autocrítica alguna. Después de meses callado, tenía numerosos asuntos sobre los que responder, pero ha preferido enseñar calificaciones universitarias y presentarse nuevamente como víctima.

El antiguo dirigente socialista termina con un recado envenenado: espera que "otros y OTRAS" tengan el mismo valor para mostrar sus expedientes. Ábalos vuelve así a la escena pública con ataques, insinuaciones y lecciones de transparencia. Todo ello, mientras evita lo esencial: explicar cómo uno de los hombres más poderosos del sanchismo terminó condenado por corrupción.

tracking