crisis migratoria ceuta
Marlaska se torpedea a sí mismo y al propio Sánchez: los avisos en redes que no fueron suficiente ahora sí activan refuerzos
El ministro del Interior ha ordenado desplegar más medios ante las llamadas a nuevos intentos de entrada coordinados por redes sociales coincidiendo con las elecciones marroquíes. Una prevención que contrasta con las explicaciones ofrecidas por Moncloa sobre los avisos recibidos antes de la crisis del 30 y 31 de julio.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; y el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska.
"Dista mucho de ser un indicador de escala o de probabilidad sólido". Así restó importancia Moncloa a las convocatorias en redes sociales detectadas antes de la entrada masiva en Ceuta de los días 30 y 31 de julio. Avisos que le llegaron las semanas previas mediante informes desde la Policía y que, en modo de protección, desde el Gobierno de Pedro Sánchez restaron importancia pra justificar que nadie les avisó de la magnitud de lo que venía.
De hecho, el propio Sánchez también defendió después que aquellos llamamientos "en modo alguno no constituían o podían interpretarse como un indicador de la escala, naturaleza o probabilidad de lo que pasó después". El argumento del Gobierno era claro: que circulasen convocatorias para intentar entrar en Ceuta no permitía anticipar lo que finalmente ocurrió.
Casi dos meses después, esas mismas señales sí han llevado al Ministerio del Interior a actuar de manera preventiva. Algo que desde luego es una buena noticia pero que demuestran lo que es una realidad que el Gobierno no quiere aceptar: les avisaron. Fernando Grande-Marlaska ha anunciado este domingo un refuerzo de las fronteras de Ceuta y Melilla con más agentes de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil ante nuevas convocatorias de intentos de entrada difundidas a través de las redes sociales y previstas para el próximo miércoles 23 de septiembre, coincidiendo con las elecciones legislativas de Marruecos.
Y esta vez Interior no solo está tomando en consideración esos llamamientos, sino que ha desplegado todo un dispositivo para analizarlos. Marlaska ha explicado que se están "controlando las convocatorias a través de las redes sociales" y ha reconocido su preocupación. Según ha dicho, el Gobierno ha puesto en marcha "un dispositivo importante de información, inteligencia y rastreo de fuentes para evaluar las alertas".
La consecuencia también es muy distinta a la defendida por el Ejecutivo al reconstruir lo ocurrido en julio: más agentes antes de que se produzca un posible intento de entrada. Marlaska ha confirmado que Ceuta y Melilla ya han sido reforzadas con más antidisturbios de la Guardia Civil y que Interior mantiene "una evaluación continuada de la información para ver el estado de esa amenaza".
La comparación deja así una pregunta inevitable: si las convocatorias difundidas por redes sociales no constituían entonces, según Moncloa, un indicador suficientemente sólido para anticipar la crisis, ¿por qué ahora sí son suficientes para movilizar refuerzos de la Guardia Civil y activar un dispositivo específico de inteligencia y rastreo?
Los avisos que el Gobierno dijo que no permitían anticipar el asalto
La contradicción adquiere todavía más peso al recuperar las explicaciones que el Gobierno ha ofrecido durante las últimas semanas. Marlaska aseguró el pasado 25 de agosto que "no hubo ningún informe" que atisbara una entrada "sin precedentes" como la registrada el 30 de julio. Sánchez también ha sostenido que "nadie podía anticipar" la dimensión de aquella crisis.
Sin embargo, los documentos conocidos posteriormente confirmaron que antes del 30 de julio sí habían circulado alertas. El CNI informó el 29 de julio de una convocatoria detectada en dos grupos de Facebook para intentar entrar irregularmente en Ceuta durante la semana de la Fiesta del Trono. La defensa posterior de Moncloa se centró en que aquellos llamamientos no permitían prever la magnitud de lo que terminaría sucediendo.
Ahora el escenario vuelve a comenzar con convocatorias difundidas en redes sociales, pero la respuesta es diferente. Interior ha decidido anticiparse, reforzar las fronteras y mantener bajo vigilancia constante la evolución de la amenaza.
Que Interior haya decidido anticiparse esta vez y reforzar las fronteras ante las señales detectadas es, en términos de prevención, una buena noticia. La experiencia del 30 y 31 de julio ha dejado una lección evidente sobre la necesidad de tomarse en serio cualquier aviso y preparar recursos con antelación. La respuesta actual muestra que aquellas señales pueden justificar medidas preventivas. Y también deja más expuesta la gestión de julio: entonces los mecanismos de prevención no evitaron que Ceuta afrontara una entrada masiva para la que las autoridades no estaban suficientemente preparadas.
Ceuta sigue al límite
La prevención llega mientras Ceuta continúa soportando las consecuencias de la crisis de finales de julio. El ministro ha cifrado entre 3.000 y 3.500 los inmigrantes que todavía viven en la calle y ha anunciado que desde este lunes se acelerarán los trámites burocráticos, con más de cien triajes diarios de adultos y alrededor de 50 de menores.
Según los datos ofrecidos por Marlaska, ya han sido filiados más de 2.500 adultos y unos 1.700 menores que entraron durante los días 30 y 31 de julio. A estos últimos hay que sumar otros 700 menores que ya se encontraban previamente en la ciudad autónoma.
El titular de Interior ha reconocido la "complejidad" de realizar estos procedimientos en lo que ha definido como "una crisis tan extraordinaria que nunca se había visualizado como posible". Actualmente trabajan en estas tareas 78 agentes de la Policía Nacional y 11 efectivos de la Oficina de Asilo y Refugio.
Hasta 10.000 plazas de acogida
El Gobierno también busca ampliar los recursos destinados a las personas que permanecen en Ceuta. Marlaska ha explicado que el Ejecutivo trabaja en "otras posibilidades para lograr otros recursos complementarios" y elevar la capacidad de acogida hasta entre 9.000 y 10.000 plazas, frente a las más de 6.000 habilitadas actualmente.
El ministro ha insistido, además, en que la "inmensa mayoría" de los ciudadanos marroquíes que entraron irregularmente serán devueltos a su país. Según ha señalado, únicamente permanecerán aquellos que tengan derecho a protección internacional, porcentaje que ha situado en torno al 1%.
Respecto esos posibles nuevos asaltos a la frontera, hay diferentes visiones hasta dentro del propio Gobierno. Por un lado el encargado del mando único, Ángel Víctor Torres, ha mandado un mensaje afirmando que los que intenten cruzar la frontera no se van a quedar si lo consiguen. Sin embargo, y en referencia a los menores que ya están en Ceuta, Sira Rego afirma que la mayoría (de menores) quieren quedarse y se van a quedar.