ESdiario

La foto que escenifica el fin de la legislatura: PSOE y Sumar exhiben una brecha insalvable y una relación en las últimas

La coalición ha cerrado in extremis un acuerdo sobre vivienda, pero la imagen posterior ha estado lejos de transmitir unidad. Mientras Isabel Rodríguez defendía los dos decretos desde Moncloa, Yolanda Díaz y los otros cuatro ministros de Sumar comparecían al mismo tiempo desde Trabajo para reivindicar su propio papel en el pacto.

Arriba los ministros del PSOE Isabel Rodríguez, Carlos Cuerpo, Elma Saiz y Ángel Víctor Torres; abajo, los de Sumar: Ernest Urtasun, Yolanda Díaz, Pablo Bustinduy, Mónica García y Sira Rego

Arriba los ministros del PSOE Isabel Rodríguez, Carlos Cuerpo, Elma Saiz y Ángel Víctor Torres; abajo, los de Sumar: Ernest Urtasun, Yolanda Díaz, Pablo Bustinduy, Mónica García y Sira RegoEuropa Press / Montaje ESdiario

Alejandro Ibáñez
Publicado por

Creado:

Actualizado:

PSOE y Sumar consiguieron cerrar a última hora un pacto para aprobar dos decretos de vivienda después de una negociación que ha retrasado incluso el Consejo de Ministros. Sin embargo, la coalición ha ofrecido después una imagen desde luego llamativa y que ejemplifica los últimos coletazos de una relación agotada: Isabel Rodríguez ha defendido las medidas desde Moncloa junto a otros tres ministros socialistas mientras los cinco ministros de Sumar comparecían casi simultáneamente y por separado desde el Ministerio de Trabajo.

Dos ruedas de prensa para explicar un mismo "acuerdo". Esa ha sido una de las imágenes políticas que ha dejado este martes el Gobierno después de una negociación sobre vivienda que PSOE y Sumar han conseguido cerrar in extremis. Apenas terminada la reunión del Consejo de Ministros, las dos partes de la coalición han escogido escenarios distintos para reivindicar el resultado.

En Moncloa, la ministra de Vivienda ha sido la encargada de presentar los dos reales decretos aprobados por el Ejecutivo, acompañada por Carlos Cuerpo (Economía), Elma Saiz (Inclusión, Seguridad Social y Migraciones) y Ángel Víctor Torres (Política Territorial). Prácticamente al mismo tiempo, en la sede del departamento que dirige Yolanda Díaz comparecían juntos los cinco representantes de Sumar en el Consejo de Ministros: la propia vicepresidenta segunda, Pablo Bustinduy, Mónica García, Ernest Urtasun y Sira Rego. Una puesta en escena separada justo después de que ambas formaciones hubieran anunciado que habían alcanzado un acuerdo tan importante. Cabe recordar que este mismo fin de semana Yolanda Díaz animó y alentó a manifestarse contra el Gobierno de la que ella misma forma parte.

La explicación que han trasladado desde el Ejecutivo es que no existe ninguna anomalía política detrás de esa doble comparecencia. Fuentes gubernamentales ven "normal" que Sumar haya querido ofrecer su propia rueda de prensa y explican que, en un año electoral, el socio minoritario pretende diferenciar su perfil y reivindicar las medidas que ha conseguido incorporar a los textos. Según esa versión, Sumar avisó previamente al PSOE de su intención de comparecer y nunca pidió participar en la rueda de prensa de Moncloa. Precisamente en ese detalle está la evidencia de la ruptura total entre ambas formaciones después de mucho desgaste.

Pero la fotografía es evidente y además llega después de una negociación especialmente difícil entre los dos socios. PSOE y Sumar han mantenido conversaciones hasta prácticamente el comienzo del Consejo de Ministros, cuya reunión ha arrancado con una hora de retraso mientras se terminaban de cerrar los detalles. 

Pedro Sánchez y Yolanda Díaz en el Congreso de los diputados

Pedro Sánchez y Yolanda Díaz en el Congreso de los diputados

Las negociaciones habían continuado durante la noche y el acuerdo definitivo ha consistido precisamente en dividir en dos reales decretos el paquete de vivienda con la intención de que al menos uno de ellos salga adelante.

La separación no es únicamente formal. El grueso de las medidas irá en un primer decreto, mientras que la renovación automática de determinados contratos de alquiler, una reclamación del Sindicato de Inquilinas asumida por Sumar, se ha trasladado a un segundo texto. Es precisamente esta última medida la que encuentra mayores dificultades para reunir una mayoría parlamentaria, con las reticencias expresadas por formaciones como Junts y PNV.

Dos decretos para intentar salvar las medidas

Fuentes del propio Ejecutivo reconocen que la fórmula de los dos decretos busca facilitar que, como mínimo, salga adelante el texto que reúne la mayoría de las medidas. Eso sí, oficialmente y de puertas para afuera PSOE y Sumar aseguran que no renuncian a conseguir la convalidación de ambos y defienden que tratarán de reunir los apoyos necesarios antes de que los textos lleguen al Congreso. El viernes el Congreso decide.

La propia rueda de prensa de Moncloa ha dejado además interrogantes sobre unos textos negociados hasta el último momento. Isabel Rodríguez ha dejado más dudas que certezas, reconociendo que todavía no disponía allí del texto definitivo, por lo que no ha podido precisar algunas cuestiones sobre su aplicación. El episodio reflejaba hasta qué punto el acuerdo había terminado de cerrarse prácticamente sobre la bocina.

Desde Sumar, mientras tanto, el relato ha puesto el acento en las concesiones arrancadas al PSOE y en la presión ejercida desde la calle. Sus ministros han celebrado haber conseguido incorporar buena parte de sus demandas, aunque también han reconocido discrepancias con la decisión de separar los textos y que el resultado final no recoge el cien por cien de sus pretensiones.

Las versiones sobre las horas previas también muestran matices. Desde Sumar se ha deslizado que sus ministros entraron tarde en la reunión, mientras la parte socialista niega cualquier plante o boicot y sostiene que Pedro Sánchez no inició el Consejo de Ministros hasta que todos sus integrantes se encontraban ya en la sala.

El resultado ha sido un acuerdo alcanzado al límite, un Consejo de Ministros retrasado, dos decretos diferentes para intentar reunir mayorías parlamentarias distintas y, finalmente, dos comparecencias simultáneas para explicar lo que PSOE y Sumar acababan de pactar juntos.

Desde el Ejecutivo sostienen que el éxito corresponde a las dos partes y restan importancia a que cada una haya elegido su propio atril. Los hechos muestran, en cualquier caso, que las diferencias sobre vivienda persisten incluso después del acuerdo: Sumar cuestiona parte del resultado y reivindica sus conquistas frente al PSOE; el Gobierno ha tenido que separar la medida más controvertida para facilitar la convalidación del resto; y ambos socios han preferido defender el desenlace desde escenarios diferentes. El pacto ha llegado, pero la imagen es inevitable: el fin de la legislatura.

tracking