Otegi y Puigdemont redoblan su desafío a España: exigen el reconocimiento de sus "naciones"
Los líderes de Bildu y Junts reclaman avanzar hacia un Estado plurinacional y vinculan su "democratización" al reconocimiento de Cataluña y Euskal Herria como naciones, mientras señalan a la derecha como una amenaza.

El expresident Carles Puigdemont recibe en Waterloo (Bélgica) al secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, y a Gorka Elejabarrieta REMITIDA / HANDOUT
Arnaldo Otegi y Carles Puigdemont vuelven a cerrar filas desde Waterloo. El secretario general de EH Bildu y el expresidente de la Generalitat y líder de Junts se han reunido este miércoles, 30 de septiembre, en la localidad belga para compartir sus posiciones sobre la situación política y lanzar una exigencia común: avanzar en el reconocimiento de Cataluña y Euskal Herria como naciones.
El encuentro ha contado también con la presencia de Gorka Elejabarrieta, secretario de Relaciones Políticas de la formación abertzale. Según el comunicado difundido por EH Bildu, la reunión forma parte de sus contactos con fuerzas soberanistas y de la izquierda confederal.
El reconocimiento de sus "naciones", una exigencia compartida
El principal mensaje de la cita apunta directamente al modelo territorial. Ambas formaciones consideran que "ha llegado el momento de avanzar en el reconocimiento del carácter plurinacional del Estado español".
La formulación refleja el terreno en el que Otegi y Puigdemont quieren situar el debate: el reconocimiento nacional de los territorios sobre los que construyen sus respectivos proyectos independentistas. Su coincidencia permite reforzar una reivindicación que trasciende la política autonómica y afecta a la concepción del conjunto de España.
Su receta para la "democratización del Estado"
El comunicado da un paso más al vincular esa demanda con la calidad democrática del país. Bildu y Junts defienden que deben darse "pasos firmes para la democratización del Estado" y presentan el reconocimiento de Euskal Herria y Cataluña como naciones como un elemento fundamental de ese proceso.
Esa asociación constituye el núcleo político de su mensaje: las dos formaciones presentan sus aspiraciones nacionales como parte del avance democrático que reclaman para España. Bajo esa premisa, convierten su agenda territorial en una propuesta de transformación del Estado.
La derecha, en el punto de mira
La reunión también ha servido para escenificar una preocupación compartida por "el auge de las derechas autoritarias y retrógradas" en España.
Los representantes de Bildu y el dirigente de Junts sostienen que ese avance puede tener consecuencias para los derechos nacionales y sociales de vascos y catalanes. Así, la advertencia sobre la derecha acompaña a la reivindicación plurinacional y proporciona otro punto de coincidencia entre ambas organizaciones.
Se trata de la valoración política expresada por los participantes en el encuentro, que sitúan a sus adversarios como un riesgo para los derechos que dicen defender.
Una ronda soberanista sin medidas concretas anunciadas
La visita de Otegi se encuadra en una ronda de conversaciones con la que EH Bildu pretende analizar la situación española y el contexto internacional junto a otras fuerzas políticas.
Por ahora, la información difundida sobre la reunión no concreta iniciativas legislativas, plazos ni mecanismos para materializar el reconocimiento nacional que reclaman. Waterloo deja una posición compartida y una exigencia sobre la mesa. El siguiente paso será comprobar cómo pretenden trasladarla de los comunicados a las instituciones.