efemérides
Sánchez prometió "luz y taquígrafos" mientras negociaba con Puigdemont su investidura
El presidente aseguró que explicaría los acuerdos con los independentistas cuando estuvieran cerrados, en plena negociación para conseguir los votos necesarios para continuar en La Moncloa.

Pedro Sánchez junto a Carles Puigdemont
Aquel 27 de octubre, el presidente del Gobierno en funciones defendía ante los medios de comunicación la evolución del mercado laboral español. Sánchez celebraba que España hubiera superado los 21 millones de ocupados, destacaba la reducción de la temporalidad y presumía de los datos del paro juvenil.
El dirigente socialista aseguraba entonces que aquellos resultados demostraban "la fortaleza en un contexto tan difícil y tan incierto de la economía española".
Las declaraciones quedaron recogidas en la transcripción oficial de su comparecencia, celebrada en Bruselas durante la Presidencia española del Consejo de la Unión Europea.
Sin embargo, tres años después, el panorama que refleja la última EPA presenta importantes señales de debilidad, especialmente en el sector privado.
Según los datos publicados este martes 27 de octubre por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de desempleados aumentó en 95.900 personas entre julio y septiembre, lo que representa un incremento del 3,84% respecto al trimestre anterior.
El total de parados alcanza los 2.591.200 y la tasa de desempleo escala hasta el 10,18%, después de aumentar 31 centésimas durante el verano.
El incremento del paro es el mayor registrado en un tercer trimestre desde 2020, mientras que el crecimiento de la ocupación es el más reducido para ese mismo periodo desde 2019.
Pero uno de los datos más significativos aparece al analizar de dónde procede la creación de puestos de trabajo.
Mientras el sector privado perdió 16.300 ocupados durante el tercer trimestre, el sector público incorporó a 89.900 trabajadores. De este modo, el incremento neto de la ocupación, situado en 73.600 personas, se explica por el crecimiento del empleo público, que compensó la caída registrada en las empresas privadas.
La diferencia resulta especialmente relevante al observar que el Ejecutivo continúa defendiendo los máximos históricos de ocupación como una de las principales fortalezas de su política económica.
España alcanzó efectivamente los 22.852.600 ocupados, una cifra récord que supone un incremento de 465.500 trabajadores respecto al mismo trimestre del año anterior. Sin embargo, ese máximo convive con una subida trimestral del desempleo y con la contracción del empleo privado.
La EPA también revela que el crecimiento de la ocupación durante el verano se concentró entre los trabajadores extranjeros. Mientras este colectivo sumó 75.400 ocupados, entre los trabajadores de nacionalidad española se produjo una reducción de 1.800 personas.
A ello se suma el aumento de los hogares con todos sus miembros activos en paro, que crecieron en 21.800 durante el trimestre, hasta alcanzar los 786.100.
Los datos ponen de manifiesto la distancia entre el discurso de fortaleza económica que Pedro Sánchez defendía hace exactamente tres años en Bruselas y las dificultades que sigue mostrando el mercado laboral español.
Aunque el empleo ha aumentado en términos anuales y el número de desempleados se ha reducido en 21.900 personas durante los últimos doce meses, las cifras del tercer trimestre dejan un repunte del paro y un crecimiento de la ocupación sostenido exclusivamente por el sector público.