La cruel ironía del destino: el Día del Tren y su 178 aniversario se convierten en una jornada de luto
Cada 28 de octubre se conmemora la inauguración, en 1848, de la primera línea ferroviaria de la Península Ibérica, que unió Barcelona y Mataró. Hoy, 178 años después, una fecha que simboliza el progreso del ferrocarril español queda ensombrecida por la tragedia de Urda

Imagen histórica del primer ferrocarril peninsular, que unió Barcelona y Mataró el 28 de octubre de 1848.
El 28 de octubre de 1848, España inauguraba una nueva etapa en su historia con la puesta en funcionamiento de la primera línea ferroviaria de la Península Ibérica, que unía Barcelona y Mataró. Exactamente 178 años después, una fecha tradicionalmente dedicada a celebrar el progreso y la evolución del transporte ferroviario se ha convertido en una jornada de luto.
La coincidencia resulta especialmente dolorosa. Este miércoles 28 de octubre de 2026, coincidiendo con el Día del Tren, España ha sufrido una tragedia ferroviaria que deja al menos 64 muertos y decenas de heridos, según el balance comunicado durante la jornada, todavía provisional. Dos trenes de alta velocidad, uno de Renfe y otro de Iryo, han colisionado en las inmediaciones de Urda, en la provincia de Toledo, provocando una catástrofe que ha conmocionado al país.
El accidente se ha producido alrededor de las 8.54 horas, cuando un AVE de Renfe ha alcanzado por detrás a un tren de Iryo que permanecía detenido en la vía. La violencia del impacto ha provocado el descarrilamiento de varios vagones, algunos de los cuales han caído por un terraplén. Los equipos de emergencia se han desplazado inmediatamente hasta el lugar para atender a los heridos y desarrollar las labores de rescate.
La investigación deberá determinar qué ha ocurrido y por qué los mecanismos de seguridad no evitaron la colisión. Mientras tanto, cientos de familias permanecen pendientes de las noticias sobre sus seres queridos.
De la primera locomotora a la alta velocidad
La conmemoración del Día del Tren tiene su origen en aquel histórico 28 de octubre de 1848, cuando una locomotora de vapor realizó el recorrido entre Barcelona y Mataró, de aproximadamente 29 kilómetros.
El proyecto, impulsado por el empresario Miquel Biada, representó el comienzo de una transformación económica, industrial y social. El ferrocarril permitió acortar distancias, facilitar el transporte de mercancías y conectar territorios que hasta entonces dependían de medios de desplazamiento mucho más lentos.
Aunque ya existía una línea ferroviaria española entre La Habana y Güines desde 1837, cuando Cuba formaba parte de España, la conexión Barcelona-Mataró fue la primera en territorio peninsular.
Desde entonces, el ferrocarril ha evolucionado desde aquellas primeras locomotoras de vapor hasta los modernos trenes de alta velocidad capaces de superar los 300 kilómetros por hora.
Precisamente para recordar esa transformación, la Fundación de los Ferrocarriles Españoles había organizado este año la primera Semana del Tren, entre el 21 y el 28 de octubre, con actividades destinadas a difundir la historia, la innovación y el futuro del sector ferroviario. Una programación concebida para celebrar el progreso que ahora coincide con una tragedia de enormes dimensiones
Óscar Puente, ante una de las mayores crisis ferroviarias
El accidente también sitúa al ministro de Transportes, Óscar Puente, ante una de las situaciones más graves de su etapa al frente del departamento.
El responsable ministerial ha comparecido para ofrecer explicaciones sobre lo sucedido, mientras las primeras informaciones apuntan a que el tren de Iryo se encontraba detenido cuando fue alcanzado por el AVE.
Las circunstancias que llevaron a la reanudación de la circulación, el funcionamiento de los sistemas de seguridad y las decisiones adoptadas desde el centro de control de Adif serán cuestiones fundamentales para esclarecer lo ocurrido.
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha activado el Plan Territorial de Emergencia, mientras bomberos, Guardia Civil, Protección Civil y equipos sanitarios participan en el operativo desplegado en la zona.
La coincidencia con el Día del Tren añade una dimensión histórica especialmente amarga al accidente. Una fecha que durante décadas ha servido para recordar la llegada del ferrocarril a España queda ahora asociada también al recuerdo de las víctimas de Urda.