El polémico mensaje de Óscar Puente en redes sociales sobre los fallecidos de la DANA
El ministro de Transportes intervino el 3 de noviembre de 2024 para explicar el recuento de las víctimas, pese a reconocer que no era una competencia de su departamento.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, interviene durante una sesión plenaria del Senado.
El 3 de noviembre de 2024, mientras Valencia seguía intentando recuperarse de una de las mayores tragedias naturales de su historia reciente, el ministro de Transportes, Óscar Puente, utilizaba su cuenta de X para intervenir en la polémica sobre el número de fallecidos por la DANA. Hoy se cumplen dos años de aquella publicación, en la que el dirigente socialista salió al paso de las sospechas sobre una posible ocultación de víctimas y defendió las cifras que manejaban las autoridades.
La catástrofe del 29 de octubre había dejado localidades devastadas, miles de afectados y una creciente incertidumbre sobre las personas desaparecidas. En aquel escenario, el Gobierno afrontaba numerosas preguntas sobre la gestión de la emergencia y la información facilitada a la ciudadanía.
Puente decidió pronunciarse públicamente pese a admitir que el recuento de víctimas no correspondía a su departamento. El ministro justificó su intervención por la difusión de informaciones y rumores que, a su juicio, estaban generando confusión.
En su publicación, el responsable de Transportes aseguró que había 214 fallecidos confirmados en aquel momento. También rechazó que las administraciones estuvieran escondiendo información sobre la magnitud de la tragedia.
"No tiene el menor sentido ocultar cifras de fallecidos a la opinión pública. Se comunica lo que se sabe", sostuvo el ministro en su mensaje.
Una de las cuestiones que abordó fue la escasa variación del balance oficial durante las 48 horas anteriores. Puente explicó que los equipos de emergencia habían concentrado sus actuaciones en las zonas más accesibles, donde no se habían localizado nuevos cuerpos.
Sin embargo, reconoció que todavía quedaban numerosos espacios inundados pendientes de inspección, entre ellos garajes, sótanos, bajos y aparcamientos, donde podían encontrarse más víctimas mortales.
El ministro también cuestionó las informaciones que circulaban sobre la existencia de numerosos fallecidos en aparcamientos de centros comerciales. Según argumentó, en aquel momento no había datos contrastados que permitieran establecer cuántas personas podían encontrarse en esos lugares.
La intervención del titular de Transportes situó a Puente en un debate especialmente delicado: el de la información sobre las víctimas de una catástrofe cuando todavía continuaban las labores de búsqueda e identificación.
Su mensaje planteaba, además, una cuestión sobre la comunicación institucional durante la emergencia. Aunque reconocía expresamente que la información sobre los fallecidos quedaba fuera de sus competencias, consideró necesario intervenir desde su perfil personal para responder a las versiones que circulaban en las redes sociales.
La incertidumbre sobre el balance de víctimas no terminó aquel 3 de noviembre. Durante los días posteriores continuaron las revisiones de las cifras oficiales, mientras los organismos responsables de la identificación y contabilización de los fallecidos trabajaban con criterios y datos que no siempre coincidían.