36 toneladas de residuos y comercios al límite: la factura de la acampada de Sol
Los negocios de la zona denunciaron que no podían trabajar con normalidad y sufrieron fuertes caídas de actividad. El Ayuntamiento calcula que las pérdidas comerciales superan los 30 millones de euros.

Operarios limpian la Puerta del Sol tras el desalojo de la acampada, a 3 de noviembre de 2026, en Madrid (España). La Delegación del Gobierno en Madrid ha defendido el desalojo de la Acampada 26S en la Puerta del Sol, ejecutado durante esta madrugada por la Policía Nacional
La Puerta del Sol ha quedado despejada, pero el desalojo ha dejado una estampa difícil de ignorar: 36 toneladas de restos, escombros y materiales, entre ellos tiendas y otros enseres. Según la vicealcaldesa Inmaulada Sanz, es un 88% más que lo retirado tras la acampada del 15M de 2011. Durante el operativo también se incautaron drogas, cuchillos, defensas extensibles, aerosoles y bolsas con adoquines.
La retirada pone fin a 38 días de acampada en una de las plazas más concurridas de Madrid. Mientras los participantes mantenían su protesta por el acceso a la vivienda, los comerciantes de Sol denunciaban que no podían desarrollar su actividad con normalidad: las tiendas de campaña dificultaban el paso, caía la afluencia y algunos establecimientos tuvieron problemas de acceso y seguridad. La patronal CEIM y la Cámara de Comercio alertaron de que algunos negocios registraban caídas de facturación de hasta el 70%. CEIM, Confederación Empresarial de Madrid, CEOE
Una factura que pagan los negocios de la zona
El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, cifró en más de 30 millones de euros las pérdidas del comercio durante la acampada. La estimación llega después de que la Confederación de Comercio Especializado de Madrid hubiera situado en cerca de 25 millones el perjuicio para los establecimientos de la zona. Son cálculos distintos, pero ambos reflejan el impacto económico que comerciantes y asociaciones llevan semanas denunciando.
La protesta empezó tras el desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que murió semanas después. Pero la reivindicación no podía borrar los efectos sobre quienes trabajan en la plaza. Los comercios afectados reclamaron que se recuperaran los accesos y la actividad habitual; algunos también trasladaron al Ayuntamiento su preocupación por la seguridad y las dificultades para llegar al metro.
El desalojo comenzó de madrugada y se desarrolló con un amplio dispositivo policial. Según fuentes policiales, fueron desalojadas 334 personas y hubo dos detenciones por desobediencia y resistencia. Unos 50 operarios municipales retiraron tiendas, toldos y otros materiales; los trabajos concluyeron durante la mañana y Sol volvió a abrirse al público.
El Ayuntamiento aún debe completar la evaluación de posibles daños en elementos patrimoniales de la plaza, como las esculturas de Carlos III, la Mariblanca y el Oso y el Madroño. Tras semanas de tiendas, residuos y accesos condicionados, los comerciantes esperan recuperar cuanto antes la normalidad que, según denunciaron, no pudieron mantener durante la acampada.