efemérides
La Marcha Verde: 51 años desde que Marruecos desafió a España para quedarse con el Sáhara
El 6 de noviembre de 1975, Hasán II movilizó a 350.000 marroquíes para entrar en territorio español, desafiando a Madrid y provocando una crisis que la ONU condenó y que marcó el destino del pueblo saharaui.

La fotografía aérea de la entrada marroquí en el Sáhara español.
Este viernes 6 de noviembre se cumplen 51 años de uno de los episodios más decisivos y controvertidos de la historia reciente de España. En 1975, Marruecos puso en marcha una operación de presión sobre el Sáhara Occidental, entonces bajo administración española, para forzar su retirada y hacerse con el control de un territorio cuya descolonización estaba pendiente.
El rey Hasán II organizó una movilización de aproximadamente 350.000 personas que, portando banderas marroquíes y ejemplares del Corán, avanzaron hacia la frontera del Sáhara español. Aquella operación, presentada por Rabat como una marcha pacífica, perseguía un objetivo político concreto: imponer las reivindicaciones territoriales marroquíes en un momento de extrema debilidad del régimen franquista.
La maniobra fue cuidadosamente calculada. España atravesaba una situación política especialmente delicada por la agonía de Francisco Franco, que fallecería apenas dos semanas después, el 20 de noviembre. Marruecos aprovechó aquella circunstancia para aumentar la presión sobre Madrid y alterar el futuro del territorio.
El 6 de noviembre, los participantes cruzaron la frontera y penetraron varios kilómetros en el Sáhara Occidental. La operación provocó una respuesta inmediata del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que ese mismo día aprobó la Resolución 380, deplorando la marcha y exigiendo a Marruecos que retirase a todos sus participantes del territorio.
La condena internacional, sin embargo, no impidió que Rabat consiguiera abrir una negociación con España que desembocaría, tan solo ocho días después, en los Acuerdos de Madrid.
La presión marroquí se produjo, además, después de que el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya emitiera un dictamen el 16 de octubre de 1975 en el que no reconocía vínculos de soberanía territorial de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Aunque constató determinados vínculos históricos de lealtad con algunas tribus, el tribunal sostuvo que estos no anulaban el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.
Pese a ello, Hasán II continuó adelante con su estrategia. El 14 de noviembre de 1975, España, Marruecos y Mauritania firmaron los Acuerdos de Madrid, que establecieron una administración temporal del territorio y prepararon la retirada española.
Sin embargo, aquellos acuerdos no transfirieron legalmente la soberanía del Sáhara Occidental a Marruecos ni a Mauritania, según aclararía posteriormente la Asesoría Jurídica de Naciones Unidas.
La retirada española dio paso a un conflicto armado entre Marruecos, Mauritania y el Frente Polisario, además de provocar el desplazamiento de numerosos saharauis. España comunicó oficialmente a Naciones Unidas el fin de su presencia en el territorio el 26 de febrero de 1976.
Más de medio siglo después, la Marcha Verde continúa siendo una fecha central en la historia de las relaciones entre España y Marruecos. Para Rabat representa una conmemoración nacional, pero también recuerda una operación de presión territorial que fue rechazada expresamente por el Consejo de Seguridad de la ONU y cuyas consecuencias siguen presentes en el Sáhara Occidental.