LA MIRILLA
La pobre Begoña, el Falcon de Sánchez y el sastre de Cerdán

Santos Cerdán y Begoña Gómez, el pasado fin de semana en el Congreso Federal del PSOE.
Aldama, Aldama y, cuando creía haberlo superado ya, otra vez, Aldama. Es una pesadilla incontrolable que se repite al PSOE y a Pedro Sánchez. No querías sopa, dos tazas. Además, según pasan las semanas, lo que eran meras declaraciones, se convierten en papeles que llegan al juzgado y a los medios de comunicación.
Pisito de 1,9 millones en la Castellana para el ministro José Luis Ábalos, Koldo; pagos de dinero al secretario de Organización socialista, Santos Cerdán, a Carlos Moreno, jefe de gabinete de la ministra María Jesús Montero; otro piso en la calle Atocha para el actual ministro Ángel Víctor Torres, para sus encuentros “diversos”…
En fin, un suma y sigue de la vergüenza que es una tortura en forma de “mordidas” que dejan cada día más sin credibilidad a quienes airean que todo es una trama contra el presidente del Gobierno. Trama la que aparece, detrás o de la mano de Ferraz y del Gobierno. Nos toman por tontos, además. Y, por si no hay suficiente, Santos Cerdán se hace las camisas a medida en un sastre en el mismo edificio de las oficinas de Aldama. Mortadelo y Filemón en ruta.
Nada falta a este culebrón corrupto, ahora, la UCO de la Guardia Civil investiga ya en República Dominicana cuentas bancarias y relaciones de la red de corrupción en ese país. El Falcon del presidente no ha parado de aterrizar allí. Y en algún sitio debe estar el dinero “negro”, naturalmente. Ya se ha visto que Begoña Gómez, la esposa de Sánchez es pobre de solemnidad y en once cuentas corrientes declaradas ante el juez, sólo dispone de 40 euros. Y eso que estamos a primero de mes.
A. M. BEAUMONT