LA MIRILLA
Sánchez, subido al autobús sin conductor de Leganés
Pedro Sánchez, tras el Consejo de Ministros de este martes.
El PP ha doblado el brazo a Pedro Sánchez. La subida de las pensiones está garantizada. Las rebajas de los transportes públicos, también. Alberto Núñez Feijóo ha conseguido, tal como exigió, que el presidente del Gobierno trocee su “intocable” decreto ómnibus.
Es una gran victoria de Feijóo, no de Junts, aunque el equipo de opinión sincronizada de La Moncloa quiera resaltar el pacto del “jefe” con Carles Puigdemont. El fugado en Waterloo es insignificante sin el “no” de los populares. Ahora, lo que desea hacer creer el sanchismo es que Sánchez no ha tenido que dar marcha atrás a toda prisa porque la calle se le echaba encima y sus argumentos, para dejar a Feijóo como un antisocial, se le habían vuelto en contra.
Derrota del mandamás socialista sin paliativos. Se va a aprobar lo que el Partido Popular dijo que se aprobaría, aunque se disfrace como un apretón de manos de Sánchez y Puigdemont.
En fin, tras ocuparnos de esa política de “altos vuelos” y pasiones subterráneas que la mayoría de las veces desconecta a los políticos del mundo real, volvamos a la de carne y hueso. Esa de pico, pala y gestión tan cercana de los ciudadanos. La que vemos cada día al abrir la puerta de casa para transitar por nuestras avenidas y permite mayor confort a todos.
La irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) de China, DeepSeek, ha puesto a tambalearse a buena parte del soberbio “Occidente” que se creía el centro del mundo científico. Ha mostrado cómo las nuevas tecnologías a velocidad inusitada pueden cambiar casi todo.
Con ese regusto en el paladar, esta semana me he ido hasta Leganés para montar en el autobús urbano “autónomo” que está allí en periodo de pruebas. Viajar sin conductor da sensación de vértigo sobre lo que nos traen los nuevos tiempos. Esta ciudad de casi 200.000 habitantes del sur de Madrid, paso a paso, de la mano colaborativa de Isabel Díaz Ayuso y su alcalde, el popular Miguel Ángel Recuenco, está sacando cabeza como una de las “smart city” punteras del país.
Leganés es un buen ejemplo exportable a muchas otras localidades madrileñas y españolas. Además, cuenta con la ventaja de tener instalado en el municipio el primer “clúster” de IA español con más de 40 empresas dedicadas a esta disciplina. Todo un lujo. Por fin, aires de esa gestión que mira a los ojos de las personas.
A. M. BEAUMONT