Las razones por las que Trump desprecia a Zelenski

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, discutiendo con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, en la Oficina Oval de la Casa BlancaCONTACTO vía Europa Press

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Lo acontecido el pasado viernes en la Casa Blanca evidencia no sólo un cambio trascendental en lo que se denomina “orden mundial”, sino que además las prácticas diplomáticas establecidas ya no valen para nada desde la perspectiva de la búsqueda de la paz, el acuerdo entre aliados o el respeto que merece un país que ha sufrido una invasión y se encuentra en una dramática situación de guerra con una de las potencias más importantes del mundo como es Rusia.

En este encuentro que tuvo lugar en Washington, el presidente norteamericano pretendía llevar a cabo sus planes de finalización de la guerra entre Ucrania y Rusia mediante una negociación directa entre su país y Putin, dejando de lado no sólo al país que ha sufrido la invasión, sino a sus aliados europeos, queriendo demostrar que la nueva administración norteamericana es la precursora de la paz en el mundo, capitaneada por su presidente, lo que le supone una mejora en su imagen política internacional y pretende ser a ojos de las naciones el nuevo “jefe del mundo”.

Para conseguir estos fines, necesitaba demostrar que el país afectado, en este caso Ucrania y su presidente Zelenski, no puede participar en las negociaciones del fin de la guerra, dado que el objetivo de esas negociaciones es repartirse la nación dándole al invasor los territorios ocupados en 2014, junto con los conquistados durante la invasión, y repartirse entre las partes negociadoras a modo de compensación las conocidas como tierras raras.

Por otro lado, la evidente animadversión que ha demostrado Donald Trump hacia el presidente ucraniano tiene su origen en 2020, en donde según expresan distintas fuentes, el presidente norteamericano podría haber realizado una llamada a Zelenski pidiendo información sobre las actividades del hijo del entonces candidato demócrata, Joe Biden, cuando pasó a formar parte de una compañía de gas ucraniana. Esta petición de investigación, que fue reconocida incluso por el abogado del presidente americano Rudi Guliani en una manifestación pública, se debe a que Hunter Biden obtuvo un puesto remunerado en Burisma Holdings en abril de 2014, siendo el presidente de la compañía Viktor Yanukovych, el presidente cercano a Rusia y que fue expulsado en febrero después de unas protestas masivas.

Esta circunstancia y el hecho de que Zelenski no hiciera caso de las peticiones de Donald Trump, motivó esa postura contraria al mandatario ucraniano que en algún momento ha dejado ver sus simpatías hacia la candidata demócrata Kamala Harris en las pasadas elecciones de noviembre de 2024.

El preisdente de Ucrania, Volodimir Zelenski, y el de Estados Unidos, Donald Trumo, discuten en la Casa Blanca.Jim LoScalzo - Pool via CNP

La postura de Donald Trump tiene connotaciones tanto en su política interna con la pretensión de reducir el gasto en ayuda militar a Ucrania -que ronda el billón de dólares- para reducirla a la mitad, destinando el recorte a las necesidades internas de recortar la inflación y mejorar la economía americana, que se ve amenazada en su la hegemonía mundial por China, que curiosamente, es el primer tenedor de la deuda americana. 

Además, Donald Trump pretende quedarse con la explotación del 50% de las tierras raras y beneficiarse de su postura de amistad con Putin, abriendo una línea comercial con Rusia que beneficiaría notablemente a los EEUU, parando de alguna manera la fortaleza y la cada vez más influencia china en la adquisición de materias primas.

En todo este episodio, con lo que no contaba el presidente norteamericano, es con la reacción de Europa que, desde la salida de Angela Merkel de la Cancillería Alemana, no contaba con un liderazgo claro. Esto le daba un papel secundario, mientras que no accediera a responsabilizarse del aumento de las aportaciones en defensa de los países europeos miembros de la Otan.

Sin embargo, la victoria de Metz en Alemania y la rápida reacción del presidente francés Macron y del primer ministro británico Keir Starmer mostrando su disposición a enviar tropas de sus países a Ucrania, ha desbaratado la posición inicial Trumpista puesto que Europa, además de enviar tropas, puede iniciar un gasto en el capítulo de defensa de una cifra que alcalzaría los 800 mil millones de euros, según anunciara este domingo la presidenta de la Comisión .

Y en todo este escenario, ¿cuál es el papel de España y de su presidente Pedro Sánchez participante en todas las reuniones celebradas tanto en Paris y Londres en los últimos días?

De momento, se desconoce la postura oficial del gobierno español, tanto en la necesidad de llegar al 2% reclamado por sus socios europeos y miembros de la Otan de una manera inmediata, como la participación en un posible envío de tropas al escenario del conflicto aunque estas decisiones no van a estar exentas de dificultades. Todo ello teniendo en cuenta que por un lado, España no cuenta con los PGE aprobados y por otro, que los socios de gobierno de Sánchez, son netamente opuestos a cualquier mejora del aumento de gasto en defensa, lo que le obligaría a solicitar la ayuda del primer partido de la oposición para poder sacar adelante las solicitudes de sus socios europeos.

¿Será capaz Sánchez de salvar este obstáculo que puede afectar de lleno a su gobierno?