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Miguel Queipo

Miguel Queipo de Llano

Manicomio vs fútbol

Vinicius Junior, durante la derrota con el Arsenal

Vinicius Junior, durante la derrota con el ArsenalAFP7 vía Europa Press

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El Real Madrid se esforzó en estos últimos días en encender a su afición para intentar la machada de remontar la eliminatoria ante el Arsenal. "El manicomio", bautizaron al Santiago Bernabéu. Un sitio donde puede pasar cualquier cosa. Pero olvidaron lo obvio. Puede pasar cualquier cosa, pero todo pasa por que se cumpla una: jugar al fútbol. Y el Madrid no jugó ni a las tabas. 

Desde el silbatazo inicial en la ida, el Real Madrid ha sido inferior al Arsenal. Inferior en lo táctico, inferior en lo físico, inferior en composición de la plantilla, inferior en sentimiento. Por eso pasó lo que pasó: arrasado en la ida y vapuleado en la vuelta. El Madrid ha sido eliminado justamente pero lo que más enfada a una inmensa parte de su afición es que ha sido incapaz de competir, de dar la cara, de rebelarse contra un equipo superior mostrando carácter y orgullo, que son dos palabras que van el ADN de ese club.

El gran señalado, como siempre en estos trances, es el entrenador, Ancelotti, a quien no le llega la corbata al cuello y ya cuenta los días para que le destituyan. Si la final de Copa no fuera el sábado 26, hoy estaría firmando el finiquito. Pero no debería desviarse la atención sobre el fracaso mayúsculo de la entidad este año. Porque no se ha hecho nada bien.

Ni siquiera los dos mejores jugadores de la plantilla, Bellingham y Valverde, han podido abstraerse de la caída a plomo del, todavía y hasta la final de Múnich, vigente campeón de Europa. Ambos, inglés y uruguayo, llamados a liderar por fútbol, empuje, talante y talento al equipo, han caído en la más absoluta mediocridad devorados por la falta de calidad de todos los que les rodean. Y sí, incluyo a Vinicius y a Mbappé, dos organizaciones empresariales que alrededor de esa denominación comercial pretenden ser futbolistas y situarse por encima del Real Madrid.

Lo peor es que todavía quedan muchas guerras por luchar. La final de Copa del día 26; la Liga con un Clásico de por medio. Y el Mundial de Clubes de la FIFA, obsesión del club en la planificación de esta temporada. Porque, ¿se imaginan el daño reputacional y económico que tendría para el Real Madrid que el primer campeón del mundo oficial de clubes, el mejor equipo del planeta, no fuera el blanco? Todavía toca tragar muchos sapos. Glups.

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